Yanahuara: Asfixió a su expareja hasta matarla y después la degolló

Sobre un charco de sangre estaba tendido su cuerpo, en posición decúbito ventral (boca abajo). Ese fue el final de Juana Giulemy Gómez Villegas, de 47 años de edad.

Ella fue atacada por su expareja Carlos Esteban Sarmiento Zapana (48), quien la asfixió con sus manos hasta matarla y luego le cortó el cuello.

Sarmiento había llegado hace tres días desde Italia para visitar a su hijo de 7 años, como lo hacía frecuentemente cada seis meses, porque la pareja estaba separada.

Pero la noche del último miércoles inició una discusión por celos con la víctima, todo en presencia del menor. El intercambio de palabras terminó en feminicidio.

De acuerdo a la pericia practicada al cuerpo de Juana, ella ya no tenía signos de vida cuando fue degollada, había muerto ahorcada; pero su expareja, para asegurarse de que estuviera muerta, cogió un cuchillo de cocina para decapitarla.

“Estaba jugando cuando escuché golpes, de curioso bajé y vi a mi papá con las manos llenas de sangre y riendo, mi mamá estaba en el suelo…

Mi papá me ordenó que me fuera a mi cuarto y que no saliera. Después llegó mi tía [hermana del asesino] y le dijo a su hijo que me saquen porque llegaría la Policía”, este es el testimonio del menor que estuvo presente cuando Sarmiento mató a su madre.

El menor se encontraba en el segundo piso del inmueble ubicado en la Urbanización Residencial Monte Bello B-2 (Yanahuara). Minutos antes de la discusión entre sus padres, el menor alertó a su hermanastro, quien vive en Estados Unidos; este a su vez llamó a su tía, hermana de la víctima.

Cuando las hermanas de Juana llegaron a la vivienda, ya era demasiado tarde; la escena era terrorífica. Ellas rompieron en llanto y empezaron a recriminarle el delito al sujeto, quien permanecía dentro de un patrullero del 105.

Los vecinos se aglomeraron en el exterior de la vivienda y se enteraban con espanto el macabro crimen.

“Eso te pasa por p…, te vas a ir al infierno, así le gritaba la hermana del asesino al cuerpo de Juana”, dijo un vecino.

Era tanta la frialdad del sujeto, que luego de asesinar a su expareja llamó a su hermana Mónica Sarmiento, quien rápidamente llegó al inmueble. Estaba acompañada de un tercero, quien se llevó al niño de 7 años en una camioneta.

Luego, el sujeto llamó a la Policía y esperó como si nada hubiese pasado. Los agentes llegaron a los 15 minutos y solicitaron una ambulancia de los bomberos, pero la mujer ya había muerto. El sujeto confesó que la había ahorcado y los agentes lo retuvieron en el patrullero.

“El asesino era bien conflictivo, se peleaba con casi todos los vecinos; casi siempre discutían, teníamos que llamar al serenazgo y a la Policía. Él cada vez que venía se quedaba como una semana y luego se iba. La señora vivía sola con su hijo de siete años”, dijo Gustavo, uno de los vecinos.

Según el coronel Carlos Urbina, jefe de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), el feminicida ya tenía denuncias por violencia familiar. DiarioSinFrontera.