Walter Martos: “Cambiar a María Antonieta Alva podría poner en peligro la reactivación económica”

El Presidente del Consejo de Ministros, Walter Martos, consideró que una moción de censura contra la ministra de Economía, María Antonieta Alva, sería un grave error por parte del Congreso.

Esto ha tenido lugar luego de conocerse que la bancada de Unión Por el Perú (UPP)- en decisión unánime- presentaría este lunes una moción de censura contra la ministra Alva, una vez finalizado el debate de interpelación que existe en su contra.

“Eso [censura] sería un grave error del Congreso porque no le está haciendo daño a la ministra o al Ejecutivo, sino al país. Cambiar a la ministra podría poner en peligro toda la reactivación económica y el equilibrio macroeconómico. Lo único que haría es agravar las condiciones económicas que vivimos y profundizar la crisis”

El premier indicó que la ministra de Economía ya tiene una base estructurada para el planteamiento de la reactivación económica; sin embargo, al proceder la moción de censura, esto haría que un nuevo ministro tenga que realizar dicha tarea desde el comienzo.

“Ella tiene la expertiz y tiene todo un planeamiento de reactivación de la economía. El ministro que viene, indudablemente que puede seguir las líneas estratégicas, pero tiene que cambiar al equipo, comenzar a aprender de nuevo en todo ese trabajo”, indicó.

Finalmente, pidió a las autoridades que se establezca una unión para poder hacerle frente a la lucha contra la COVID-19, además de sugerir que se deje trabajar con tranquilidad a los ministros del Estado para que puedan concentrarse en la planeación de estrategias que permitan seguir batallando contra la pandemia en nuestro país.

“Yo creo que en este momento estamos viviendo una situación bastante crítica en el país, referente a la pandemia, a la reactivación económica. Yo les he pedido, públicamente, que dejen a los ministros que se concentren en el trabajo, porque realmente esto desconcentra y rompe toda la agenda de trabajo de los ministros”, señaló.

Fuente: El diario de Jhon Ney