Venezuela: Joven artista crea mural con tapas recicladas (FOTOS)

Uno de los murales ecológicos más grandes de Latinoamérica y la primera de su tipo en Venezuela, busca crear conciencia ecológica entre los pobladores de Caracas, la capital venezolana, ciudad que sufre los rigores de la compleja realidad social y económica que vive el país suramericano.

La obra del joven artista plástico de 23 años Oscar Olivares, tiene como protagonistas a cuatro gigantescas guacamayas hechas con tapas plásticas recicladas, sobre la pared de una pequeña plaza del barrio caraqueño de El Hatillo, imagen que recuerda a diario a sus habitantes la importancia de salvar el planeta.

En una arriesgada propuesta que se aleja de lo que fueron los orígenes del artista como ilustrador digital de superhéroes, Olivares recurrió a la técnica del puntillismo yuxtaponiendo decenas de miles de tapas, con sus colores originales, para darle forma y vitalidad a las diferentes figuras de la composición .Relacionado:  Repudio del público y artistas a Piñera fue el protagonista del Viña 2020

El mural, de 43 metros de largo y una altura que varía de los tres a los siete metros, está integrado por más de 200.000 tapas plásticas de botellas de gaseosas y envases de alimentos, medicinas y productos de aseo personal y limpieza que aportaron miles de habitantes invitados a participar en el proyecto a través de las redes sociales y la empresa local MultiRecicla, que se dedica a recolectar y almacenar materiales reciclables.

“Sin darnos cuenta hemos naturalizado un material como el plástico que dura mucho más tiempo que nosotros en este planeta y que está contaminando en la actualidad a gran escala muchos de nuestros ecosistemas”, afirmó la activista de 26 años.

Velasco espera que la obra sirva para crear conciencia entre los habitantes de la capital, sobre cómo se puede dar una “segunda vida” a productos altamente contaminantes que generalmente se lanzan a la basura para crear “espacios de vida, de arte, de color”.

La pequeña plaza de El Hatillo, que por años estuvo abandonada y se había convertido en un vertedero de basura, ahora ha resurgido gracias a la restauración de las áreas que realizó la alcaldía del municipio y la instalación del mural.

“Esta plaza estaba abandonada y no tenía vida. Con este mural se recuperó la vitalidad del lugar y se rescató un espacio para la comunidad”, expresó Mariana Martínez, una periodista de 25 años, mientras relataba cómo junto a cientos de vecinos había colaborado en la recolección de las tapas. El ciudadano.