Solo China se consolida como potencia tras la destrucción de la economía global por el COVID-19

China, la segunda economía mundial, evitó entrar en recesión después de que su PBI creciera 11.5% en el segundo trimestre tras una caída de -10% en el primero. El crecimiento del PBI chino, en términos interanuales fue de -6.8% para el primer trimestre y de 3.2% para el segundo.

Estados Unidos, la primera economía mundial, sufrió una caída de 9.5% en el segundo trimestre, tras un retroceso de 1.3% en el primero, según la OCDE. En Europa, el conjunto de la zona euro registró un crecimiento negativo de 12.1% en la primavera, tras haber bajado 3.6% en los tres primeros meses del año. Alemania, principal motor económico del Viejo Continente, experimentó una disminución del PBI de -10.1% en el segundo trimestre. La economía francesa también sufrió un fuerte impacto disminuyendo -13.8% entre abril y junio y -5.9% en los tres primeros meses del año, mientras que los datos del PBI en rojo en Italia fueron de -12.8% y -5.4% en el segundo y el primer trimestre respectivamente.

La actividad del sector privado de China aceleró su expansión en el mes de agosto gracias al fuerte crecimiento de las manufacturas, mientras que los servicios mantuvieron un ritmo sólido, aunque ligeramente inferior al de meses anteriores, según constata el índice PMI compuesto, que se situó en 55,1 puntos, frente a los 54,5 de julio, lo que representa el segundo incremento más rápido desde diciembre de 2010, solo superado por el dato del pasado mes de junio, según IHS Markit y Caixin.

En concreto, la actividad del sector servicios se moderó ligeramente en agosto, según muestra el correspondiente índice PMI, hasta 54 puntos desde los 54,1 de julio, mientras que en el sector manufacturero alcanzó máximos desde enero de 2011 al subir a 53,1 puntos desde los 52,8 del mes anterior.

En el mes de agosto, los nuevos pedidos frenaron su ritmo de crecimiento a mínimos de los tres últimos meses, ya que el fuerte aumento observado en las manufacturas se compensó por la mayor debilidad de los servicios. Por su parte, a nivel global el empleo registró en agosto su primer incremento de 2020, gracias al crecimiento de las plantillas en el sector servicios, mientras que en la industria se registró un descenso marginal del número de efectivos.

«El empleo en el sector de servicios se expandió por primera vez en siete meses, mientras que el indicador de empleo para el sector de manufactura fue en su punto más cercano a territorio positivo desde enero. La medida compuesta de empleo subió a territorio expansivo por primera vez este año. En general, el indicador de expectativas empresariales mantuvo una tendencia positiva», declaró Wang Zhe, economista senior de Caixin Insight Group.

«Aún persisten incertidumbres sobre el Covid-19 en el extranjero, lo que podría limitar la ‘circulación dual’ de los mercados nacionales e internacionales», advirtió el experto, para quien la mejora del empleo posterior a la epidemia requiere de una recuperación del mercado y una estabilidad a más largo plazo de las expectativas comerciales.

«Durante este proceso, el apoyo de las políticas macroeconómicas es esencial», añadió.

Fuente: Infórmate Perú