San Luis: pandilleros venezolanos asesinan a puñaladas a joven de 25 años en losa deportiva

Cuatro extranjeros acabaron con la vida de un joven peruano de 25 años, a quien atacaron a cuchilladas. Según se supo, sostenían una discusión cuando se encontraron en el bar ‘Al fondo hay sitio’ en la zona de San Jacinto, en San Luis.

Agentes de la Brigada Especializada contra la Criminalidad Extranjera de la Dirincri, en tiempo récord, capturaron a los homicidas, entre ellos un menor de 15 años, cuando se daban a la fuga por diferentes direcciones a los que les incautaron el arma utilizada en el ataque.

El violento hecho ocurrió a las 11:57 a.m. del sábado en el referido bar ubicado en la intersección del jirón Ollanta y el pasaje Túpac Amaru, a pocos metros de la losa deportiva ‘Al fondo hay sitio’. Entre los parroquianos se encontraba Roberto Chirinos Calixtro (25), quien bebía licor con unos amigos.

En otra mesa, muy cerca, estaba un grupo de llaneros de la banda criminal ‘Los Pandilleros de Yaracuy de Venezuela’. Los extranjeros y Chirinos tuvieron un intercambio de palabras que llevó a insultos y a los golpes.

Ambos grupos salieron del bar y se enfrascaron en una pelea campal que fue captada por las cámaras de seguridad de la zona. Roberto Chirinos llevó la peor parte a quien atacaron con un cuchillo y le infirieron un profundo corte en el tórax.

Los agresores escaparon mientras la víctima, aún con vida, fue auxiliada y conducida por su amigo al hospital Dos de Mayo. El médico de turno certificó su deceso.

La investigación fue asumida por la referida unidad especializada y tras las primeras diligencias identificaron a los presuntos homicidas. Solo horas después, los detectives, con apoyo de personal de las comisaría de Yerbateros y Apolo, capturaron a los venezolanos Gerson David Palma Pino (30), Luis Emilio Vásquez Narváez (20), Lixon José Burgos Toledo (25) y un menor de 15 años.

Gerson Palma fue detenido en la intersección de la avenida Aviación y el jirón San Cristóbal, en San Luis. A este, los detectives le hallaron un cuchillo de cocina ante quienes admitió que había lesionado a una persona y alegó en su defensa que había sido víctima de agresión física.