Crecimos aprendiendo que no debemos tomar agua de tubería, ya que al hacerlo nos enfermaría gravemente, ejemplo: problemas estomacales… por eso el agua que debíamos de consumir es la embotellada, sin embargo ¿es realmente esto cierto? Veamos los pros y los contras de cada uno:

A favor del agua en botella

  1. Nos alejamos del cloro, normalmente el agua que sale por nuestra tubería puede contener leves porcentajes de cloro, precisamente en búsqueda de eliminar la mayor cantidad de bacterias posibles, sin embargo el cloro no es todo, si no otros aspectos como la actividad ganadera y la regular de la fauna salvaje, todas estas bacterias suelen llegar hasta nuestro grifo; esto evidentemente lo evitamos con el agua embotellada, ya que la misma es tratada y purificada.
  2. El riesgo por enfermedades bacterianas es menor, cómo se mencionó en el punto anterior el agua que llega a nuestro hogar pudo ser partícipe de actividades de entes externos, los cuales dejan en ella diversas bacterias… además la vía por la que debe de pasar para llegar a nosotros es otro punto muy importante, pues se traslada por tuberías, las cuales no siempre son cambiadas con regularidad y por esto alojan oxido, hongos, algas…incluso pequeños insectos, todos estos factores no son favorables para nuestro organismo.
  3. Facilita su traslado en caso de emergencia, por motivos de prisa, evacuación, o necesidad de reserva, el agua embotellada es la manera más práctica transportarla.

A favor del agua de tubería

  1. Ahorro, el agua embotellada en el Perú tamaño personal suele costar 1.50 S/, teniendo en cuenta que deberíamos de mínimo tomar 8 de ellas diarias nos deja un egreso de 12 soles diarios únicamente en agua; en este sentido el agua de la tubería es prácticamente gratis, entonces nos estaríamos ahorrando a diario una cantidad significativa.
  2. Puede ser tan buena cómo la embotellada, se ha demostrado científicamente que hay aguas de tubería totalmente salubres para el organismo, que aportan incluso más que las embotelladas, por no pasar por tantos procesos químicos, sin embargo es importante resaltar que esto depende de las zonas donde se habita y la procedencia inicial del agua.
  3. Ecológica, al tomarla directamente nos evitamos hacer uso de la botellas de plástico, que posiblemente luego terminaran arrojadas en cualquier esquina, esperando al menos 150 años para que se degrade naturalmente; es por esto que el no hacer uso de este embotellamiento podría ser un gran aporte para el medio ambiente.

En conclusión, ambos tienen ventajas y desventajas, queda a nuestra elección y criterio la que nos parezca más conveniente, sin embargo hay algo que si debemos hacer

¡NO DEJAR DE CONSUMIRLA CON FRECUENCIA!

A pesar de que muchos alimentos contengan altos niveles, es necesario para nuestra salud beberla de manera regular.