Run Run impone la moda: Comerciantes aprovechan la fama del zorrito andino para vender productos y servicios.

Tanto ha sido el impacto desde que se conoció su presencia en Comas, producto de la venta ilegal de animales silvestres, que incluso trascendió al plano comercial pues distintos emprendedores vienen vendiendo artículos basados en su imagen.

La moda “Run Run”, nombre que le colocó su antigua familia al comprarlo en el Centro de Lima como si fuera un perro de raza siberiano, se está imponiendo en todos los rubros, desde vestimenta hasta en servicios de tatuajes, como lo comprobó OJO.

Aprovechando la fama del zorrito andino, los comerciantes de Mesa Redonda ofrecen peluches de este animal para los más pequeños, los cuales son vendidos en diferentes galerías, entre 25 y 30 soles. Según los vendedores, la demanda está imparable.

Los empresarios del emporio comercial de Gamarra no se han quedado atrás y ya fabrican polos con la cara de Run Run, que fue fotografiado durante los días en que estuvo siendo seguido por el personal del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor).

También llevan imágenes de memes que llevan frases como “no te dejes atrapar”, en alusión a su escurridiza manera de huir para no ser capturado, pese a que era buscado hasta con drones. Estos polos son vendidos por 25 soles.

A través de sus redes sociales, distintos negocios se han sumado a ofrecer sus servicios y productos relacionados a Run Run. Así, por ejemplo, Underground Tatoo realiza tatuajes de este animal a 299 soles.

Otros emprendedores como Novedades Valia sacaron a la venta polos que llevan el conocido nombre y su figura como silueta, al estilo de la marca “Puma”. “Nuestra temática Run Run es tan rápida como el ‘zorrito’ que en un abrir y cerrar de ojos desaparecerá”, dice su anuncio.

Al igual que ellos, otras personas ofrecen productos para bebés, mochilas, peluches, cerámicos, juguetes, cubrecamas, almohadas y accesorios con la imagen del zorro andino. Hay quienes han tejido a Run Run, en amigurumi, como el caso de Un Lunar.

Fuente: ojo.pe