Qhapaq Ñan, el camino que une Huánuco y Áncash: hallan ofrendas humanas de la época Inca

el camino de Qhapaq Ñan, columna vertebral del imperio inca que se extiende por más de 40 mil kilómetros. Este tramo une las regiones de Áncash y Huánuco.

Se trata del sistema vial de comunicación más extenso del antiguo imperio del Tahuantinsuyo y se encuentra ubicado entre los 1,000 y los 4,500 metros sobre el nivel del mar. Nuestro equipo recorrió a pie 100 kilómetros, desde Ancash hasta Huanucopampa.

El panorama es impresionante pues se encuentran construcciones como el Ushnu de Pinkush de Soledad de Tambo (3,720 m.s.n.m.) También la Ekala Machay, un Ushnu de Tambo real de Pinkush donde se realizaban actividades ceremoniales para los Incas.

Ofrendas humanas de la época Inca

Un equipo de arqueólogos del Ministerio de Cultura del Proyecto “Qhapaq Ñan” realizó excavaciones en la llamada “Kallankas” (parte central del Ushnu) y encontró ofrendas humanas de la época Inca.

Se trata de una mujer de elite y un niño recién nacido, que habrían estado cubiertos de mantas, junto a cerámicas, entre otros artefactos. Antes del proceso de excavación se realizó un pago a la tierra para pedir permiso a la naturaleza.

Las personas más importantes de la época realizaban ofrendas en el centro ceremonial asociado a la trilogía inca: el Janampatsa (mundo de abajo), Caypatsa (mundo visible) y Ucupatsa (mundo de los dioses, la vida o la muerte).

Huanucopampa

Para el otro lado del río se encuentra la cuenta del Taparaco (Gran mariposa) que parece un espejo pues se refleja el cielo azul. Finalmente, en el Huanucopampa se observa el centro de administración más grande edificado por los Incas fuera del Cusco.

La belleza de esta construcción se debe al fino acabado de sus piedras, los pórticos encajados simétricamente revelan la imponencia de la fortificación y de una cultura que pudo dominar los Andes.

Fuente: Panamericana