Pruebas rápidas sin certificación de China dominan mercado de América Latina

Members of the Evangelical Association of the Israelite Mission of the New Universal Covenant (AEMINPU) The "Israelites", as they are popularly known, have grown above all proselytizing among the indigenous and rural population, among the very simple people, who find in this movement his new family, with the security and protection that they don't find outside the sect. This group of “Israelites” have as leader Juan Ataucusi, eldest son of Ezequiel Ataucusi Gamonal, founder of AEMINPU, Juan Ataucusi is an opponent of Jonas Ataucusi, youngest son of the founder and leader of AEMINPU. Sebastian Castañeda/Reuters

Aseis meses de iniciada la pandemia de la Covid-19, las pruebas rápidas de origen chino se han abierto camino como herramienta de diagnóstico en el mercado de América Latina. A la fecha, cerca de 80 laboratorios de China han vendido sus pruebas a los gobiernos de nuestra región y recibido autorizaciones sanitarias de emergencia a través de proveedores locales, o exportado sus test serológicos cruzando nuestras fronteras desde marzo. Sin embargo, el 93% de estas pruebas no cuentan con certificación sanitaria en su país de origen.

El análisis de una base de datos de empresas registradas en la región -realizada por OjoPúblico como parte de una investigación liderada por la Red de Periodistas de América Latina para la Transparencia y la Anticorrupción (Palta)- revela que solo los test rápidos de cinco laboratorios chinos en América Latina tienen certificación sanitaria de ese país, la Administración Nacional de Productos Médicos (NMPA). 

Para esta investigación se construyó una base de datos con decenas de contrataciones públicas, autorizaciones sanitarias de emergencia de bases de datos de importaciones y se determinó que las pruebas rápidas de los otros 71 laboratorios chinos no tienen autorización sanitaria del Gobierno de Xi Jinping, ni figuran en el listado referencial para China de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La red Palta es integrada por OjoPúblico de Perú, la diaria de Uruguay, La Nación de Argentina, El Faro de El Salvador, Datasketch de Colombia, Poder de México y Ojoconmipisto de Guatemala.

Hasta el 24 de agosto, la NMPA solo ha emitido certificados sanitarios a siete fabricantes de pruebas rápidas. De estos, cinco son los que comercializan sus test en América Latina: Wondfo Biotech de Guangdong; el grupo farmacéutico Innovita, con sede en la ciudad de Beijing; y Hecin Scientific, ubicado en el centro de Shanghái. La lista también incluye a Vazyme de Nanjing y Livzon Diagnostics en Zhuhai.

El 31 de marzo, luego de una cuestionada compra pública de pruebas raṕidas de origen chino en España, el Ministerio de Comercio de China prohibió la exportación de test rápidos que no hayan recibido el “certificado de registro” por la NMPA. El 27 de abril, sin embargo, este mismo ministerio relajó los requisitos y, desde entonces, solo exige que los test serológicos sean autorizados en los países de destino de la exportación.

En el marco de esta nueva normativa, la Cámara de Comercio de China para la Importación y Exportación de Medicinas y Productos de Salud (CCCMHPIE) mantiene en su sitio web un listado con 120 reactivos de origen chino para la detección de la Covid-19, que cuentan con autorización sanitaria de países extranjeros.

La propia OMS no recomienda el uso de pruebas rápidas “en ningún otro escenario” que no sea la investigación científica, y diversos expertos en salud han advertido sobre los riesgos de falsos negativos en el uso de estos test. En este contexto, esta investigación identifica un total de 160 laboratorios de China, EE.UU. y Corea del Sur -además de otros países de Europa y Asia- que comercializan sus pruebas rápidas en América Latina.

El imperio chino de los test rápidos

El análisis de OjoPúblico revela que Perú es el país de América Latina con la mayor presencia de pruebas rápidas elaboradas por laboratorios chinos; es decir, un total de 68 grupos farmacéuticos de China comercializan sus test serológicos en suelo peruano. Estas pruebas han sido compradas por diferentes niveles de gobierno y son usadas por centros privados de diagnóstico, a pesar de que el 94% de estos test no ha recibido certificación médica en su país de origen.

En Perú, la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) está a cargo de autorizar la importación de estas pruebas. En emergencias, esta entidad puede emitir autorizaciones excepcionales de manera provisional. En junio, el Ministerio de Salud determinó los requisitos que deben cumplir los test rápidos de Covid-19 para recibir estas autorizaciones, que incluyen por ejemplo el certificado de calidad de los fabricantes.

En este contexto, la lista de laboratorios sin certificación sanitaria de China -pero autorizados por Digemid en Perú- es encabezada por Realy Tech, cuyos test son comercializados por 16 proveedores locales. Entre el 26 de marzo y el 11 de junio, esta entidad sanitaria autorizó de manera excepcional la venta de estos test a Importaciones Chamberas, Grupos DYS y otras 14 empresas, a pesar de que estas pruebas no tienen certificación en su país de origen.

Realy Tech fue fundada en 2015 en la ciudad de Hangzhou y, según su propio sitio web, se dedica a la producción de reactivos para pruebas médicas. Aunque asegura que sus test rápidos han recibido aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés), sus pruebas serológicas no aparecen en el listado oficial de certificaciones sanitarias otorgados por esta entidad a la fecha.

En su sitio web, Realy Tech además afirma que el empresario chino Jack Ma -dueño del consorcio de negocios por Internet, Alibaba- ha donado sus test de Covid-19 a Japón y otros países de Europa. El registro aduanero de Perú, por su parte, detalla que cuatro empresas han importado estas pruebas por US$267 mil: Jampar Multiplest Internacional (US$192 mil), Business Group Success (US$40 mil), ALC Medical (US$19 mil) y Borsuas (US$15 mil).

El gerente general de Jampar Multiplest Internacional, José Huanca Espinoza, aseguró a OjoPúblico que recibieron una autorización excepcional de importación de Digemid para las pruebas rápidas de Realy Tech. Además, Huanca precisó que, a la fecha, los requisitos de Digemid no incluyen la certificación sanitaria de la NMPA de China, y que tampoco han recibido alertas sanitarias por los test serológicos de este laboratorio chino.

Como parte de este reportaje OjoPúblico también se contactó con la sede de Realy Tech en China y los representantes de Business Group Success, Importaciones Chamberas, Grupos DYS y ALC Medical en Perú, pero decidieron no responder a nuestro cuestionario hasta el cierre de edición. Los números telefónicos públicos de Borsuas, por su parte, ya no corresponden a dicha empresa.

EL 93% DE PRUEBAS RÁPIDAS CHINAS EN AMÉRICA LATINA NO TIENE CERTIFICACIÓN SANITARIA EN SU PAÍS DE ORIGEN.

El segundo laboratorio sin autorización en China pero con extendida presencia en Perú es Labnovation. Las pruebas rápidas de esta compañía fueron registradas ante Digemid por 11 empresas peruanas, entre marzo y junio. A pesar de que estos test no cuentan con certificación de la NMPA y tampoco son comercializados en ninguno de los otros países analizados, empresas como Lab & Health Supply venden estos test en Perú.

La proveedora peruana Lab & Health Supply, gerenciada por Beatriz Valle Cabanillas, es la principal importadora de estos test sin certificación de la NMPA. Desde mayo, la compañía ha importado test de Labnovation por más de US$689 mil. El sitio web de Labnovation dice que este laboratorio chino fue fundado en 1997 y tiene su sede en la ciudad de Shenzhen, conocida como el Silicon Valley de China por ser un cluster tecnológico.

El registro aduanero de Perú también detalla que los test de Labnovation fueron importados por Quimtia (US$422 mil), Q-Medical (US$236 mil) y Bioprocesos Industriales Consultores (US$86 mil). La lista de importadoras de estas pruebas rápidas sin certificación sanitaria de China finalmente incluye a Biologías Médicas Andinas (US$84 mil), Parfarma (US$30 mil) y a Rapidiagnostics (US$10 mil).

Los representantes de Parfarma rechazaron la solicitud de entrevista; mientras que el gerente general de Q-Medical, Rodolfo Pacheco Salas, explicó que compraron un lote de 2.000 pruebas rápidas de Labnovation a la proveedora local Lab & Health Supply. Luego de ello, Q-Medical importó directamente 70 mil test serológicos de este laboratorio chino entre mayo y junio de este año. Pacheco Salas además aseguró que Labnovation les remitió certificados y estudios científicos sobre la calidad de sus pruebas rápidas.

Aunque consultada para este reportaje, hasta el cierre de esta edición, Lab & Health Supply no contestó a las preguntas que OjoPúblico le envió. El mismo escenario se repitió con Bioprocesos Industriales Consultores, Biologías Médicas Andinas, Quimtia y Rapidiagnostics de Perú, y con la propia Labnovation de China.

El tercer laboratorio chino con mayor presencia en Perú es Lepu Medical, a pesar de que sus pruebas rápidas tampoco cuentan con certificación sanitaria en su país de origen. Entre el 14 de abril y el 20 de mayo, Digemid autorizó la comercialización de estos test serológicos a un total de ocho compañías peruanas: Corporación Gianyfarma, Digemed, Inversiones JPS, LC Biocorp, Dispositivos Médicos, Farma Riar, Medhealth Perú y Nipro Medical.

Lepu Medical es un laboratorio fundado en 1999 con sede en Beijing, que hoy cotiza en la bolsa de valores de la capital tecnológica de China, Shenzhen. Según el registro aduanero de Perú, las pruebas de este laboratorio -que no cuentan con autorización sanitaria de la NMPA- han sido importadas a territorio peruano entre mayo y junio por un total de US$3.5 millones, a través de ocho compañías locales.

Entre las importadoras de los test de Lepu Medical resalta Dispositivos Médicos, gerenciada por el empresario Alfonzo Arboleda Dávila. Esta compañía ha importado pruebas rápidas de este laboratorio chino por US$618 mil. Además, en julio de este año, esta empresa vendió un lote de 12 mil test de Lepu Medical, que no tienen autorización de la NMPA de China, al Gobierno Regional de San Martín por un total de US$103 mil.

Según el representante legal de Farma Riar, Manuel Artoni de la Puente, dicha compañía adquirió las pruebas rápidas de Lepu Medical a través de la empresa peruana Nipro Medical Sucursal del Perú. “[Nipro Medical] nos ha asegurado que las pruebas rápidas para Covid-19 de la empresa Beijing Lepu Medical […] no tienen ningún inconveniente”, explicó Artoni luego de ser contactado en el marco de esta investigación

El laboratorio chino Lepu Medical y sus demás proveedoras locales fueron contactados para esta publicación, aunque no respondieron hasta el cierre de edición. En el caso de Medhealth Perú, Inversiones JPS y Dispositivos Médicos, estas empresas no cuentan con información de contacto de manera pública, mientras que los representantes de Nipro Medical aseguraron que la empresa no brinda entrevistas a la prensa.

Entre el mercado público y privado

El Perú es uno de los pocos países de América Latina y el Caribe que ha apostado por el uso de pruebas rápidas para el diagnóstico de la Covid-19 desde el Estado, en oposición a lo recomendado por la OMS, según determinó el mes pasado OjoPúblico y el Centro de Periodismo Investigativo de Puerto Rico. Hoy, la Red Palta revela que los diferentes niveles del Gobierno peruano han adjudicado US$12 millones para la compra de estos test. 

De este monto, por lo menos US$6.9 millones fueron destinados a la adquisición de pruebas rápidas de origen chino. Entre estas, destacan aquellas vendidas por Nipro Medical Sucursal del Perú al Gobierno peruano. En marzo, Perú Compras ordenó la adquisición de 700 mil de estos test por US$3.3 millones. Los test ofertados fueron del laboratorio chino Orient Gene, que tampoco tiene certificación sanitaria de la NMPA.

Fotografía de una prueba rápida de Orient Gene.

Foto: Ministerio de Salud
COMPRA. El Gobierno peruano apostó por la adquisición de pruebas rápidas de Orient Gene de China, que no tienen certificación sanitaria en su país de origen.

Consultados en abril por OjoPúblico, Perú Compras aseguró que Nipro Medical contaba con autorización sanitaria de funcionamiento de Digemid, mientras que las pruebas rápidas de Orient Gene habían recibido autorización excepcional para su importación por esta misma entidad. Además, la central de compras del Perú dijo que este laboratorio chino comercializa sus productos “en mercados exigentes” como EE.UU. y la Unión Europea.

Además de las pruebas de Lepu Medical y Orient Gene antes mencionadas, los proveedores del Gobierno peruano otorgaron test rápidos chinos de Labnovation a la alcaldía del distrito de Pangoa, en la región peruana de Junín. Hasta el momento, estas pruebas rápidas tampoco han recibido certificación sanitaria de la NMPA para su venta en territorio chino.

Proveedores en Colombia

La estrategia de Colombia, por su parte, está enfocada en el uso de pruebas moleculares para la detección de Covid-19. A pesar de esto, el equipo de periodistas detectó 20 laboratorios de China que comercializan sus pruebas rápidas en suelo colombiano. Al igual que Perú, los test de 15 laboratorios chinos con presencia en Colombia no tenían certificado sanitario en su país de origen hasta el cierre de edición de esta investigación.

El análisis de las compras públicas de Colombia reveló tres adquisiciones de pruebas rápidas fabricadas por los laboratorios chinos Hightop Biotech y Biotest Biotech, que no cuentan con certificación de la NMPA. La primera compañía es parte del grupo Hightop con sede en la ciudad de Qingdao, según su sitio web. La segunda empresa, por su parte, se describe a sí misma como un negocio especializado en reactivos in vitro en Hangzhou.

Los test de Hightop Biotech fueron vendidos por los proveedores locales Bio Diagnosticos y Labtronics al Hospital Departamental de Nariño y la alcaldía del Municipio de Montería, de manera respectiva. Las compras sobrepasaron los US$5.000 y US$31.900, respectivamente. Las pruebas de Biotest Biotech, por su parte, fueron ofertadas por Ingsulab al Hospital Santa Matilde de Madrid y adquiridas por US$204.

Además de estos laboratorios chinos, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) de Colombia ha aprobado la importación de las pruebas rápidas de otros 18 grupos farmacéuticos de China. Entre estos también figuran los test de Orient Gene y de Lepu medical, que no cuentan con certificación de la NMPA. A la fecha, de este listado solo Hecin, Innovita, Livzon, Vazyme y Wondfo tienen certificación en su país de origen.

El laboratorio chino Hightop, en comunicación con OjoPúblico, aseguró que sus pruebas rápidas para Covid-19 han sido autorizadas para su comercialización en la Unión Europea, Australia y Brasil. La proveedora colombiana Labtronics, por su parte, dijo que adquirió las pruebas de Hightop a través de un distribuidor, que cumplieron con los requerimientos de Colombia y que estos test “fueron validados por nuestro Instituto Nacional de Salud”.

La gerenta de Labtronics, Nancy Pérez Avilla, además adjuntó un certificado del Gobierno chino, donde se asegura que las pruebas de Hightop Biotech “no están registradas en China y no se distribuyen en el mercado chino, [aunque] la exportación del producto no está restringida”. El Invima, las demás entidades de Colombia y las empresas mencionadas no contestaron hasta el cierre de edición (salvo Ingsulab que no pudo ser contactada).

Argentina: autorizaciones locales

El Gobierno de Argentina, por el contrario, no ha comprado ningún lote de pruebas rápidas durante la pandemia de la Covid-19. Sin embargo, esto no impidió que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) autorizara test serológicos de China en suelo argentino. De los 15 tipos de test rápidos de China autorizados, el 80% no cuenta con certificación sanitaria en su país de origen.

De estos 15 tipos de test serológicos chinos, solo uno tiene aprobación para usarse en la identificación de ciudadanos “que puedan haber estado expuestas al virus o que se han recuperado” de la Covid-19, según la ANMAT. En este caso se trata de la compañía New Industries Biomedical Engineering Co., ubicada en la ciudad de Shenzhen, y que tampoco cuenta con certificación sanitaria en su país de origen.

Entre los otros 14 test chinos -aprobados para “entornos de investigación epidemiológica y no de diagnóstico”- destacan las pruebas de Livzon Diagnostics, que fueron adquiridas por la empresa Petroquímica Cuyo por US$700 mil, y luego donadas al Estado. En mayo, el diario La Nación de Argentina advirtió que las autoridades sanitarias habían detectado deficiencias en estos test.

En este segundo grupo se encuentra de nuevo Lepu Medical, que no tienen certificación sanitaria de la NMPA. Los test serológicos de esta compañía china son comercializados por Nipro Medical y Unifarma. Cabe resaltar que tanto la sucursal peruana como la argentina de Nipro Medical forman parte del grupo japonés Nipro Corporation, cuya matriz se encuentra en la ciudad de Osaka.

Un tercer laboratorio chino de este grupo, cuyas pruebas no han recibido la certificación sanitaria de la NMPA, es Genrui Biotech de la ciudad tecnológica de Shenzhen. Los test de esta compañía son comercializados por WM Argentina, una sociedad fundada en 1995, y Donnax Group, empresa ubicada en Mar del Plata desde 2008. Sobre estas pruebas, la ANMAT precisa que no se utilizan en entornos “de diagnóstico”.

Consulta para este reportaje sobre las pruebas rápidas autorizadas en suelo argentino a pesar de no tener certificación en China, la ANMAT solo envió el listado de test autorizados para su comercialización en Argentina. “Si el producto se encuentra en el listado, indica que se encuentra autorizado y ha cumplido con la normativa vigente en nuestro país”, indicó la Dirección de Relaciones Institucionales de dicha institución. 

Hasta el cierre de edición, Nipro Medical de Argentina y Unifarma no contestaron a las preguntas enviadas para este reportaje sobre las pruebas rápidas que adquirieron.

México: test sin autorización sanitaria en China

En México, por su parte, son siete los grupos farmacéuticos de China que comercializan sus pruebas rápidas. De estos, solo un laboratorio ha recibido certificación sanitaria de la NMPA de China: el grupo biotecnológico Innovita. Los otros seis laboratorios chinos que venden sus test serológicos en México no tienen autorización del Gobierno de Xi Jinping hasta el cierre de edición, según el listado oficial de dicho país.

En base a la información de aduanas de México analizadas para esta investigación, se identificó la importación de US$7.6 millones en test serológicos de China que no tienen certificación sanitaria en su país de origen. El laboratorio Alltest Biotech, cuya sede está en la ciudad china de Hangzhou, registra el mayor monto de importación en México: el proveedor Campañas de Prevención e Información Médica Previta ha importado US$5.8 millones de estas pruebas rápidas.

Las importaciones en México de pruebas rápidas sin certificación de la NMPA también incluyen a aquellas de Genrui Biotech (US$1.7 millones) y Testsea Biotech (US$3 mil).

OMS NO RECOMIENDA EL USO DE PRUEBAS RÁPIDAS “EN NINGÚN OTRO ESCENARIO” QUE NO SEA LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA.

A pesar de que estas importaciones están registradas en plataformas comerciales, Previta negó haber importado las pruebas de Alltest Biotech en comunicación con PODER de México. Este proveedor mexicano sí aceptó importar pruebas de Biotest Biotech pues “cuenta con la certificación sanitaria de la autoridad de China”, aunque no entregó documentos de respaldo. De hecho, el listado oficial de la NMPA tampoco incluye, hasta el 24 de agosto, a las pruebas de Biotest Biotech.

Aunque fueron contactados para este reportaje, los laboratorios Alltest Biotech, Genrui Biotech y Testsea Biotech no respondieron hasta el cierre de edición. Tampoco lo hizo la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), que es la encargada de autorizar la importación de pruebas rápidas en suelo mexicano.

Guatemala: pruebas restringidas

Guatemala, por su parte, solo registra las pruebas rápidas chinas de dos laboratorios. El primero es Alltest Biotech, que comercializa sus test a través de la compañía guatemalteca Analyt de Centroamerica. El segundo corresponde a Oriente Gene, cuyas pruebas fueron ofertadas por la empresa Insumos Médicos. Según el registro de la NMPA, ninguno de estos laboratorios chinos tiene certificación sanitaria en su país de origen.

Consultado por este reportaje, el presidente de Analyt de Centroamerica, Walter Strack, dijo que las pruebas rápidas de Alltest Biotech cumplen con los requisitos del Departamento de Regulación, Acreditación y Control de Establecimientos de Salud (Draces) del Ministerio de Salud de Guatemala. Según Strack, este laboratorio chino cuenta con “certificaciones internacionales” de calidad y de comercialización en mercados como EE.UU.

El representante de Insumos Médicos, Brian Valencia, explicó en conversación telefónica con OjoPúblico que su oferta de pruebas rápidas de Orient Gene se hizo para un concurso público convocado por el Hospital Roosevelt, que finalmente no llegó a ser adjudicado. “Actualmente las pruebas de anticuerpos no están permitidas en Guatemala”, asegura Valencia, quien además agrega que, debido a esta nueva disposición, no ha podido vender los test de este laboratorio chino.

Los laboratorios de EE.UU y Corea

Esta investigación identifica también a 30 grupos farmacéuticos con sede en EE.UU. cuyos test serológicos son comercializados en por lo menos cinco países de América Latina: Perú, Argentina, México, Colombia y Guatemala. La presencia de estas pruebas rápidas de origen estadounidense destacan en suelo mexicano, donde los laboratorios de EE.UU. sobrepasan en número a las compañías productoras de test serológicos de China.

Según la base de datos construida para este reportaje, el único laboratorio de EE.UU. que tiene presencia en los cinco países analizados es Cellex. Esta compañía fue fundada en 2002 en el estado de Maryland y se describe a sí misma, según su sitio web, como una compañía de biotecnología dedicada al diagnóstico de enfermedades. Su prueba serológica de Covid-19 fue la primera en recibir la certificación sanitaria de la FDA, en enero de este año. 

En México, los test rápidos de Cellex son comercializados por la empresa Mapore, con sede en la ciudad de Guadalajara. De hecho, una orden de compra de mayo pasado, revisada para este reportaje, detalla que esta proveedora ha vendido 26 mil de estas pruebas al Servicio de Salud de Jalisco por un total de US$735 mil. La compra se realizó a través de la modalidad de adjudicación directa, en el marco de la pandemia por la Covid-19.

El segundo laboratorio de EE.UU. con amplia presencia en América Latina es el gigante farmacéutico Abbott Laboratories. Además de su sede estadounidense, Abbott comercializa sus test serológicos de Covid-19 en latinoamérica a través de otras cuatra subsidiarias: Abbott Ireland Diagnostic Division en Irlanda y Abbott Rapid Diagnostics Jena en Alemania, además de Abon Biopharma Hangzhou e Inverness Medical Innovations en China.

Estas subsidiarias de Abbott, a su vez, distribuyen sus pruebas a diversos proveedores locales en casi todos los países analizados para este reportaje, salvo Guatemala. Su presencia más extendida ocurre en Colombia, donde dos compañías venden sus pruebas: Abbott Laboratories de Colombia y Alere Colombia. Durante la pandemia, ambas importaron pruebas de Abbott -sin precisar el tipo- por más de US$3.5 millones.

En México, las pruebas rápidas fabricadas por Abon Biopharm y Abbott Laboratories -ambas del mismo grupo farmacéutico- han recibido autorización de Cofepris. Sin embargo, esta misma entidad no detalla los proveedores locales que comercializan sus test, ni tampoco hay registro hasta la fecha de importaciones de estos dispositivos médicos.

EL ÚNICO LABORATORIO DE EE.UU. CON PRESENCIA EN LOS CINCO PAÍSES ANALIZADOS ES CELLEX.

Otros dos laboratorios de EE.UU. con presencia en suelo mexicano son Epitope Diagnostics y MyBiosource. La primera fue fundada en 2003 en el estado de California y, según su sitio web, está especializada en producir “innovadores productos” para la investigación y el análisis médico. MyBiosource, por su parte, fue fundada en 2006 en Canadá; sin embargo, un año después trasladaron su matriz al estado de California, en la ciudad de San Diego.

Durante la pandemia, el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias Ismael Cosío Villegas ha adquirido pruebas rápidas de MyBiosource por más de US$17 mil, a través de Comercializadora e Importadora de Productos Químicos. Esta misma compañía junto con Importadora de Suministros para la Ciencia e Investigación también han vendido test serológicos de Epitope Diagnostics a dicho instituto por más de US$4.700, en conjunto.

El Instituto Ismael Cosío Villegas precisó que estas pruebas rápidas adquiridas no han sido utilizadas en el diagnóstico de pacientes, a quienes se les aplica pruebas moleculares. En el mismo sentido, el laboratorio MyBiosource de EE.UU. aseguró que sus test solo pueden ser usados en espacios de investigación científica: “los productos de MyBiosource son para uso en laboratorio con motivo de investigación y no para el diagnóstico [de pacientes]”.

Durante este reportaje se identificaron 12 grupos farmacéuticos de Corea del Sur, cuyos test rápidos también son comercializados en América Latina. Entre estos destacan dos laboratorios en Guatemala: RapiGEN y SD Biosensor. Ambas compañías de biotecnología han recibido autorización sanitaria en su país de origen por parte del Ministerio de Alimentos y Medicamentos de Seguridad, según el listado oficial de esta entidad.

RapiGEN es un laboratorio que fue fundado en 2002 y que se especializa en la elaboración de oro coloidal, un material central de los test de inmunoensayo, según su sitio web. Aunque tiene presencia en Colombia y Perú, RapiGEN opera sobre todo en Guatemala, donde diez compañías locales han comercializado los test de este laboratorio coreano en licitaciones con el Estado.

SD Biosensor, por su parte, está presente en los cincos países analizados de América Latina, aunque su principal centro de operaciones también es Guatemala. Según el análisis, las pruebas del laboratorio SD Biosensor han sido ofertadas al Gobierno guatemalteco por seis proveedoras locales, aunque el grueso de la distribución recae sobre Labymed, una compañía representada por los hermanos Antonio, Iñaki y María José Altuna Penagos.

Según su sitio web, SD Biosensor se especializa en el desarrollo de test de diagnóstico desde el año 2010. Aunque también produce pruebas rápidas de Covid-19 que detectan anticuerpos, en específico las inmunoglobulinas IgG e IgM, los test que SD Biosensor comercializa en Guatemala son pruebas de antígeno. A diferencia de los test serológicos, las pruebas de antígeno detectan ciertas proteínas de esta nueva cepa del coronavirus.

Consultados sobre estas ventas al gobierno de Guatemala, los representantes de Labymed decidieron no brindar declaraciones al respecto.

* Este reportaje forma parte de una investigación regional, liderada por la red de Periodistas de América Latina para la Transparencia y la Anticorrupción (Red Palta), que integran la diaria de Uruguay, OjoPúblico de Perú, Datasketch de Colombia, La Nación de Argentina, PODER de México, OjoConMiPisto de Guatemala y El Faro de El Salvador. Para leer sobre el sistema de compras y contrataciones de América Latina también puedes ingresar al sitio de la Red Palta. Con el apoyo de Hivos y Open Contracting.

Fuente: OJOPÚBLICO