Prevención del Cáncer de mama.

En el cáncer de mama, la prevención es una de las principales herramientas. Hoy contamos con información que puede llevarnos a generar un cambio.
Si se incorporan diferentes prácticas saludables en el estilo de vida, se podría revertir esta situación en aproximadamente un 30 a 40%.

Para llegar a trasformar la situación actual del cáncer de mama, cada mujer tiene algo para hacer. La propuesta tiene que ver con el propio conocimiento y cuidado del cuerpo, la consulta médica periódica, lo que colaborará con un diagnóstico oportuno si fuese el caso.

También es necesario introducir en la vida cotidiana una alimentación más saludable, al igual que más movimiento y actividad física en forma regular.

Las siguientes son recomendaciones de la Asociación Nacional de la Lucha contra el Cáncer y tienen que ver con la etapa de diagnóstico.

– Agéndate una consulta médica para controlar tu salud. Según tus antecedentes y edad, te indicarán los estudios necesarios.

– Presta atención a tu cuerpo. Estate atenta a estos cambios en las mamas: bultos, hundimientos, venas dilatadas, contornos irregulares, secreciones, hundimiento del pezón, cambio de color, textura y temperatura. 

– La mamografía es un estudio de rayos X capaz de encontrar un tumor antes que sea palpable. Entre los 50 y 69 años, es gratuito cada dos años. Házte un tiempo. 

Las siguientes recomendaciones, ayudan en lo que es prevención a través del estilo de alimentación.
– Organízate armando un menú semanal y una lista de compras que empiece con las frutas y verduras de estación. 

– Empieza el día con un buen desayuno y acuérdate que lo mejor es hacer las cuatro comidas diarias. 

– Date un tiempo para elegir lo que comes, reduciendo las cantidades de grasas y azúcares. 

– Cuando vayas a trabajar o a estudiar, no te olvides de llevar frutas de estación. 

– Busca recetas rápidas y fáciles con ingredientes saludables… ¡vas a ver que hay muchas! 

– Prepara verduras hervidas o al vapor y déjalas en la heladera prontas para usar. 
– Ponte una meta que puedas alcanzar: elige una nueva verdura cada semana y prueba diferentes formas de prepararla. 

– Gánale a las comidas rápidas y a las picadas; cámbialas por preparaciones ricas y saludables, y así sumarás a tu bienestar. 

– Deja las frutas al alcance de todos… si están más a mano, es más fácil consumirlas. 

Las siguientes recomendaciones tienen que ver con la incorporación de ejercicio para llevar una vida más activa, que ayude también a la prevención.
– Si pasas mucho tiempo sentada frente a la computadora, cada una hora, haz una pausa activa de 10 minutos. 
– Si necesitas hablar por teléfono, aprovecha a caminar, así agregarás movimiento a tu vida. 


– Que el dinero (disponer o no de él) no te limite… muévete en tu hogar o en el parque: le darás energía a tu cuerpo. 
– Busca alguna actividad que te guste. Por ejemplo, puedes comenzar caminando pequeños trayectos. 
– Fija una frecuencia semanal de actividad física y no la cambies. Manténla en el tiempo, vas a ver los buenos resultados. 
– Organízate fijando pequeñas metas… esto te ayudará a sentirte mejor. Por ejemplo, puedes invitar a una amiga/o, vecina/o o a tu pareja a caminar. 

Fuente:
 Comisión Nacional de la Lucha contra el Cáncer