Potencial vacuna de Sinopharm ya se aplica en Perú a voluntarios de entre 18 y 75 años

La fase de ensayos clínicos de una potencial vacuna china contra el nuevo coronavirus (COVID-19) comenzó hoy en Perú, donde será aplicada por dos universidades locales a 6.000 voluntarios.

“Este miércoles y el jueves empezamos a aplicar las vacunas”, dijo a la AFP el doctor Germán Málaga, investigador de la Universidad Cayetano Heredia, encargada de la selección de los primeros 3.000 voluntarios.

Los primeros voluntarios llegaron por la mañana a cuentagotas a la sede de la universidad, cuyo acceso estaba custodiado por policías y militares. Todos ingresaron y se retiraron tras ser inoculados, no dieron declaraciones.

Ante las consultas de los reporteros sobre su participación en el ensayo clínico, una mujer se limitó a alzar un dedo pulgar.

Con 33 millones de habitantes, Perú es el tercer país en América Latina en decesos por la pandemia, con 30.000, después de Brasil y México. Además, es el segundo en contagios bordeando los 700.000 casos confirmados, detrás del gigante sudamericano.

Pero en relación a su población, es el país más enlutado del mundo, con 93,71 muertes por cada 100.000 habitantes, según la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos.

Los voluntarios para la avanzada fase 3 -en la que la vacuna es por primera vez probada en personas- tienen entre 18 y 75 años y no deben haber contraído el nuevo coronavirus, según las instrucciones difundidas en las últimas semanas por los organizadores del estudio.

El segundo grupo de 3.000 voluntarios recibirá la vacuna en octubre bajo supervisión de la Universidad de San Marcos.

La inscripción de voluntarios superó las expectativas y se realizó en tiempo récord, a través de una página en internet. En total se presentaron más de 9.000 personas.

La aplicación de la vacuna del grupo chino Sinopharm será mediante una inyección intramuscular, en el brazo.

TRES GRUPOS

Según los investigadores peruanos a cargo de los ensayos, se inoculará de manera aleatoria dos cepas del virus y un placebo a los voluntarios.

Los 6.000 voluntarios serán divididos en tres grupos: 2.000 recibirán la cepa de Wuhan, 2.000 la cepa de Beijing y a los restantes 2.000 se les inyectará un placebo.

Nadie sabrá si recibió una cepa o un placebo, pues se utilizará el método “doble ciego”. Tampoco lo sabrá el encargado de inocularla.

Málaga indicó a la AFP que el lunes y martes hicieron una prueba en el laboratorio con un grupo reducido de voluntarios sin inoculación para saber si todo está en regla, así como calcular el tiempo que toma el ensayo en cada una de las dos jornadas.

“El proceso no va a ser masivo por el tema de la pandemia, por aforos. Hay que respetar las normas, pero sí tiene que funcionar como un reloj suizo que nos permita ser muy eficientes (…) y vacunar a todas las personas en el menor tiempo posible”, dijo Málaga a América Noticias.

Científicos chinos coordinan

Una misión científica china, compuesta por una treintena de personas y encargada de coordinar el proyecto de Sinopharm, se encuentra desde la semana pasada en Lima, donde fue recibida por el canciller, Mario López, y la ministra de Salud, Pilar Mazzetti.

Los científicos chinos llegaron desde Beijing con el lote de vacunas contra el COVID-19.

“El embajador y el pueblo chino han estado con nosotros desde el inicio, porque solamente estando juntos vamos a poder resistir, y juntos también en investigación”, dijo al recibir Mazzetti en el aeropuerto internacional Jorge Chávez.

“Ha venido gente de todas las especialidades, desde las personas más tecnológicas, manejo [de] logística e insumos. La verdad, es una delegación bastante completa”, aseguró Málaga sobre la misión científica china. Se estima que el experimento en Perú podría acabar en diciembre.

A mediados de agosto, el presidente Martín Vizcarra, había anunciado que su gobierno estaba gestionando la participación en ensayos clínicos de laboratorios de China, Reino Unido, Estados Unidos y Alemania, que se encuentran en la fase 3 de la vacuna.

(Con información de AFP)