¡Paliza! Barcelona goleó 5-1 al Madrid en el Camp Nou

Es incalculable la cantidad de títulos, domésticos e internacionales, de los que el Madrid ha ido haciendo acopio de regalo a lo largo de las décadas, mientras el fútbol esperaba que la tecnología apareciese para desenmascararles. Ayer el VAR entró con fuerza en la historia de los Clásicos e hizo justicia en un penalti clamoroso de Varane a Suárez que, pese a ser clamoroso, Sánchez Martínez no se había atrevido a señalar, reseñó Mundo Deportivo.

Fue el segundo gol de un Clásico que acabó en clímax absoluto del Camp Nou, entregado a un equipo sin Messi que liquidó a Lopetegui y su Madrid. ‘Hat trick’ de Suárez después de una reacción del Madrid con gol de Marcelo, tanto inicial de Coutino y final de Arturo Vidal, que en años anteriores, jugando en el Bayern, había sido vilmente atracado por el Madrid.

El once de Valverde salió con la voluntad manifiesta de seguir circulando por la misma ruta emprendida en el partido contra el Inter de Milán sin Messi: un laborioso, sobrio y eficaz trabajo de equipo para hacer suyo el partido a través del control en el centro del campo. El conjunto azulgranacontroló, tuvo el balón y se lo escondió a un Madrid desconectado que se limitó a intentar lanzar balones largos cuando recuperaba el balón a la espalda de la zaga barcelonista. Como si fuese el Almería, vamos.

El gol de Coutinho fue el premio a ese arranque dominador del Barça. Y fue un gol de manual. Apertura de Rakitic a la izquierda digna del mejor Schuster, control, carrera y centro espectaculares de Jordi Alba y remate de Coutinho demoledor desde la segunda línea, donde llegó el pase de la muerte del lateral de L’Hospitalet, colosal.

pero pudieron llegar más goles: se lo sacó el meta belga a Arthur con una gran estirada, Piqué remató defectuosamente de cabeza otra oportunidad y Rafinha dispuso de un disparo desde la frontal.

El Barça no remató a un Madrid moribundo que buscó un chispazo que le devolviese a la vida. Y ese chispazo fue el gol de Marcelo, muy pronto tras el descanso, tras un centro de Isco.

Lopetegui, a la desesperada, había dado entrada a Lucas Vázquez en lugar de Varane para atacar con un arriesgado 3-4-3. El gol le dio la razón y aún hubo un chut al palo de Modric en los mejore minutos de un Madrid ‘tocado’, aunque en defensa concedió ventaja al Barça, que tuvo el tecero en otro tiro al palo, de Suárez en posición acrobática después de un centro de Sergi Roberto tras apertura, otra, de Rakitic.

Y, con el Madrid abierto y habiendo quemado sus naves, Suárez vivió una noche inolvidable. Dembélé, revulsivo de Valverde para aprovechar espacios con su velocidad, puso en marcha una contra que acabó con centro de Seri Roberto y cabezazo del uruguayo.

Lo que es el karma. Uno de los mayores damnificados de los robos del Madrid en los últimos años. Una ‘manita’, otra, inolvidable, que Courtois evitó que fuera un sextete. Y sin Messi.