Neira (OMS): “El coronavirus lo ha tenido más fácil en las ciudades densas y contaminadas”

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la crisis de la COVID-19 ha dejado enseñanzas que no deben caer en el olvido. Así lo manifiesta María Neira, su directora de Salud Pública, que ha participado en el acto de clausura del I Simposio: Observatorio de la Sanidad que organiza EL ESPAÑOL. En lugar de poner todas las esperanzas en una vacuna que permita volver a la “antigua normalidad”, para la OMS es el momento de impulsar transformaciones sociales y económicas que “levanten muros” frente a las nuevas pandemias que están por llegar. 

“Hemos aprendido que los países con el sistema sanitario más débil han sido sacudidos con más fuerza. Es fundamental que sea la Sanidad sea universal y gratuita”, enumera Neira. “También es fundamental dotarse de un sistema de respuesta a epidemias en el que colaboren la salud pública y los clínicos. No puede abordarse solo la parte curativa, sino también la preventiva. Los sistemas epiodemiológicos, hemos aprendido, no son solo una recogida de datos: requieren de inteligencia para analizarlos, interpretarlos y tomar decisiones rápidas“.

Entre otras valoraciones, la doctora destaca como los profesionales de salud  se han convertido con la crisis en los “referentes” que debían ser, mientras que los investigadores, “que estaban en la oscuridad, con becas a veces precarias”, han demostrado que la inversión en ciencia y educación es indispensable. A partir de ahí, invita a que comencemos a pensar en nuestra salud como en el vértice de un triángulo, conectado a otros dos puntos: la salud animal y medioambiental. “Vamos a convivir con el virus durante un tiempo”, advierte. 

La crisis de la COVID-19 ha tenido un doble rasero, explica: la polución del aire hizo más vulnerables a los urbanitas, pero por otro lado, el confinamiento limpió el aire de las grandes ciudades como no había ocurrido en décadas. Desde la OMS apuestan por aprender de la experiencia, repensando la arquitectura, la economía y el trabajo, y volcándose ellos mismos en la transformación digital a la que, admite Neira, tenían algo de “miedo”. Ahora, afirma, “con Zoom reúnes a los 70 mejores especialistas de una disciplina desde su casa y a coste cero.”

“Este es un momento de repensar nuestras ciudades, de fijarnos en la ‘España vaciada'”, afirma. Las zonas rurales deben volver a tener un atractivo, bien conectadas con Internet para permitir el teletrabajo, y para que las familias valoren la posibilidad de vivir en lugares menos masificados. “Lo bueno de la recuperación saludable y verde es que va a levantar muros que protejan la salud mientras generara empleos con nuevas energías y formas de movilidad”. Para ello, sin embargo, “los profesionales de la salud tenemos una responsabilidad en la transformación. Debemos salir de los hospitales y hacer oír nuestra voz“.

Esta transformación, sin embargo, no tendrá lugar sin una posición de liderazgo que Neira reclama para la OMS, pidiendo un mayor reconocimiento por parte de las autoridades que respalde su labor de coordinación y reparto equitativo de los recursos. “Necesitamos una arquitectura global de la salud. Creo fundamentalmente en algo llamado Organización Mundial para la Salud“. Sin embargo, lamenta las dificultades a la hora de que las recomendaciones se conviertan en norma. “Me hubiera gustado tener la capacidad legal de frenar los mercados que vendían animales en contacto con humanos“. 

A ello ha contestado el presidente y director de EL ESPAÑOL, Pedro J. Ramírez:  “Si no existiese una Asociación de Amigos de la Organización Mundial de la Salud, habría que inventarla”. Ramírez ha destacado una frase de uno de los ponentes del Simposio, Juan López Belmonte  -“antes creíamos que los telediarios eran para ver las calamidades que ocurrían en otros países”- y un verso del poeta  John Donne: “Todos formamos parte del continente, y cuando doblan las campanas, lo hacen por todos”.

“Solo desde la demagogia populista se puede proponer dar la espalda a la OMS”, denuncia el director de EL ESPAÑOL, que ha instado a trabajar para conseguir que los objetivos desglosados durante el Simposio y compartidos por organizaciones las profesionales, empresariales, por el mismo Ministerio de Sanidad y por la OMS tengan continuidad. En ese sentido, ha anunciado el proyecto de un Secretariado Permanente del Observatorio de la Sanidad que monitorice este progreso.

El acto de clausura también ha contado con la participación de Nieves Segovia Bonet, presidenta de la Institución Educativa SEK, que ha destacado la apuesta por las habilidades STEM pero también las Humanidades para “una nueva generación de alumnos llamados a liderar el cambio social”. Si el sistema sanitario debe cambiar para centrase en el paciente, valora, el educativo debe girar entorno al alumno. “Las consecuencias de la pandemia actual se escriben en las aulas del todo el mundo. Cuando termine la crisis sanitaria y económica, llegará la era de la Educación”.