María Dorta, emprendedora venezolana que produce pañales ecológicos.

Llegó a Lima con 100 pañales. Un mes después, ya los había vendido. Adquirió su primera máquina, conoció el emporio de Gamarra para comprar telas y empezó su historia en el Perú.

María Dorta Buznego estudió para ser profesora de educación primaria, pero su esencia emprendedora y la crisis en Venezuela hicieron de ella una empresaria. Antes, en la repostería y la decoración de eventos; hoy, en la producción de pañales ecológicos. Acaba de ganar el concurso Sueños sin Fronteras, de CARE Perú, que premia las historias de integración entre venezolanos y peruanos. Guísela Olehechea es la peruana con quien impulsó el emprendimiento.

En Venezuela, nació y vivió en Maracay, del Estado Aragua, a unas tres horas de Caracas. Una ciudad cálida, cerca del mar, dividida por una montaña que se debe atravesar para llegar al océano. Pero le atrae el clima templado de Lima, ciudad que le da la posibilidad de imaginar un futuro rodeada de la calidez de sus dos hijos y sus padres.

-¿Por qué migró al Perú?

Yo tenía mi tienda allá. Antes de venir fui mandando pañales con distintas personas, amistades y fui canalizando las ventas desde Venezuela a través de las redes. Cuando ellos emigraban, yo mandaba al Perú 50, 100 pañales. Así determiné que el producto sí tenía un mercado en Perú y fue cuando me arriesgué y me vine, porque allá la economía no daba pue.PUBLICIDAD

-¿Hubo un episodio en particular que gatilló su decisión?

Lo que pasa es que por el mismo tema del emprendimiento salí en programas de televisión, me hicieron entrevistas, y eso llamó la atención de extorsionadores que creían que yo tenía mucho dinero (ríe). Entonces, comenzaron a extorsionarme, a llamarme, a amenazarme, creyendo que yo manejaba altas cantidades de dinero. Eso me asustó, porque una vez se metieron a mi casa. Le tengo un poco de temor a salir en medios de comunicación por esa experiencia que tuve. Salí tres veces en televisión, y a la tercera empezaron a molestarme.

-¿La agredieron?

No, pero sí nos robaron, se llevaron todo. A raíz de ello y que, al mismo tiempo, yo hacía estudio de mercado aquí en Perú, entonces dije: “Me voy, me llevo a mis hijos y comenzamos de cero allá”.

-Más que la crisis económica, pesó la violencia.

También la crisis porque allá los precios variaban de manera semanal. No me quedaba ganancia prácticamente, porque en una semana los precios ya habían aumentado. Ya no era rentable el negocio. En Perú poco a poco fui haciendo mercado. Ofrezco excelente calidad a un buen precio.

-¿En Venezuela a propósito de qué se le ocurrió hacer pañales ecológicos?

Mi segundo hijo tenía cuatro meses de nacido y había escasez. Conocí la idea y me pareció que era buena. La desarrollé y la usé con él y vi que era excelente. Comencé a hacer para la amiga, la prima y así. Y empecé a venderlo en redes. Llegué a tener muy buena demanda. De hecho, en Venezuela tuve mi tienda en un centro comercial.

-¿En qué consiste el pañal ecológico?

El pañal descartable lo desechas a la basura y tarda hasta 300 años en degradarse. Imagínate toda la contaminación que genera. Este pañal es de tela, lo puedes reutilizar mínimo por dos años, depende del uso que se le dé. El pañal crece con el bebé porque tiene un sistema de broches que lo ayudan a regular; entonces, se va ajustando mientras el bebé va creciendo; hasta cuando llega a los dos años. Imagínate todo lo que te ahorra. Un bebé en dos años puede llegar a utilizar entre cinco mil y seis mil pañales. Si contabilizamos a un sol, estamos hablando de 5 mil a 6 mil soles. En cambio, en estos pañales puedes invertir 300 soles. Además, está el beneficio a la piel del bebé, porque no lo expones a químicos ni plásticos del descartable, que irritan la piel; en cambio, esta tela no, es especial, cuida la piel.

-¿Cuánto tiempo dura el pañal?

Lo ideal es que se cambie cada tres a cuatro horas, luego de lo cual hay que lavarlo. La tela que usamos es antibacteriana y solo requiere los detergentes convencionales para lavarla. Un bebé puede llegar a usar de seis a ocho pañales en un día. Un pañal ecológico de color está en 25 soles; y a partir de seis pañales, sale a 22.50 soles. He creado un grupo de mamás que, por lo general, son clientes; ellas captan nuevos clientes, concretan la venta y ganan una comisión. Son las vendedoras ideales, porque ya han usado el producto. Son mamás que están en casa y que no pueden salir a trabajar porque no pueden descuidar a los bebés. Así mandamos a todas las provincias y a toda Lima.

-¿Cómo la recibió el Perú?

Súper bien. Estoy bien agradecida. Cuando llegué, conocí a una señora que se hizo muy amiga y por ella mejoré mucho el producto, porque el mercado peruano es muy exigente en tema de acabados. Llegó un punto en que le enseñé a ella a hacer los pañales, y ella también tiene emprendimiento con pañales, y trabajamos de la mano.

-Pero el Perú también es difícil.

Tuve un cliente xenófobo, que al escuchar mi tono de voz me colgó. “Ah, pero tú eres venezolana”, me decía. También me pasó una vez que una señora quería que le lleve el producto a Villa El Salvador. Yo estoy en Los Olivos. Le llevé, pero cuando llegué, no contestaba mis mensajes. La llamé y me dijo: “Ah, pero eres venezolana”. Me colgó, me bloqueó y nunca apareció.

-¿Y qué le gusta del Perú?

La posibilidad que hay de crecer en el Perú. Gamarra me encanta porque uno consigue de todo para fabricar. Pero cuando comencé, también pensé que mi proyecto no tendría éxito. Me duró un mes. Probé en la calle y no pude. Trabajé en una fábrica de zapatos y luego en un taller de costura, donde conocí a las costureras que hoy están conmigo. Dios sabe por qué me sacó a la calle. La clave del éxito es la constancia.

-¿Piensa quedarse en Perú?

Sí. Estoy buscando formas de llegar más lejos con este proyecto. Ahorrando para alcanzar los sueños y metas.

AUTOFICHA:

– “Soy María Esperanza Dorta Buznego. Tengo 37 años. Nací en Maracay. Estudié Educación Primaria. Mis padres siempre han sido emprendedores porque querían que sus hijos tuvieran una profesión. Estudié y les di su título (ríe), pero no era lo mío, quería ser independiente”.

– “Cumplí con ellos y después cumplí conmigo. Ser emprendedor es un estilo de vida. Tengo un hermano, quien también está en Perú con toda su familia. Y ya me traje a mis padres. Ahora quiero tener mi tienda y distribuir a más tiendas, hacer que el producto sea muy conocido”.

– “Los pañales ecológicos se consiguen online. Quienes deseen comprarlos pueden comunicarse al 920-438839 y en las redes sociales. La marca es Kuyaiky Wawa, palabras quechua que significan ‘te amo bebé’. Estoy muy agradecida con el Perú porque me dio muchas oportunidades”.

Fuente: peru21.pe