Luces y sombras de posible eliminación del Impuesto Temporal a los Activos Netos anunciada por el MEF

La ministra de Economía y Finanzas, María Antonieta Alva, señaló esta semana en conferencia de prensa que vienen evaluando nuevas medidas para contrarrestar los efectos de la crisis en las empresas. Entre ellas se encuentra la posible eliminación del Impuesto Temporal a los Activos Netos (ITAN) para el 2021.

El ITAN es un impuesto que se calcula sobre la base patrimonial de las empresas e incide sobre el valor de los activos netos calculados al cierre del ejercicio anterior, previos ajustes realizados por las normas fiscales. Este se paga en una sola armada en abril o en nueve cuotas a partir de abril, y se puede utilizar como crédito contra el pago del Impuesto a la Renta.

Para Roberto Casanova-Regis, socio de Tax&Legal de KPMG en Perú, el ITAN funciona como un préstamo forzoso a favor del Estado “porque cualquier monto que pagues por este concepto va a ser utilizado como crédito contra el IR y el exceso, si lo hubiera, será devuelto”.

Explicó que en un escenario actual de COVID-19, la eliminación o postergación de este impuesto, puede ser un problema. “Vas a generar menor desembolso por el lado de las empresas, pero a renglón seguido vas a generar un golpe en el flujo de caja generado por la recaudación. Entonces, [la eliminación del ITAN] traería consecuencias”, apuntó.

En esa línea, el tributarista resaltó que esta decisión, en términos de política fiscal, pasa por determinar quién sabe usar mejor los recursos que no van a hacer desembolsados por las empresas, ¿el estado o los empresarios? “Si pago el ITAN, al final cualquier exceso me lo van a devolver. Y si no pago, como empresario lo usaré como caja para reactivar mi economía”.

Por su parte, Arturo Tuesta, socio de Tributación y Legal de PwC Perú valoró esta medida como positiva, ya que como su nombre lo indica es algo temporal que se convirtió en permanente. “Mi percepción es que su nivel de recaudación en los últimos años no es relevante y no brinda ningún tipo de información particular a la administración tributaria”, expresó.

Además, cree que origina cargas administrativas para las empresas que tienen que pagarlo, y para la administración tributaria que debe administrarlo y luego devolver lo que no se utiliza. En un contexto de crisis, precisó, aunque una empresa tenga pérdidas tendría que pagarlo al ser obligatorio.

En ese sentido, cuando una empresa no genera recursos, anticipar un impuesto que en 12 meses te lo van a devolver es “cuando menos ilógico”. Por esta razón, Tuesta opinó que es razonable una posible eliminación del ITAN.

Si bien todos los sectores están afectados de una u otra manera por la crisis, el socio de PwC refirió que esta medida beneficiaría principalmente a los que están parados, como hotelería gastronomía, líneas aéreas, centros comerciales, entre otros.

NIVELAR LA RECAUDACIÓN A FUTURO

La ministra Alva indicó que este año se dejará de recaudar S/ 30 mil millones debido al impacto de la pandemia. Sin embargo, según se fijó en el Marco Macroeconómico Multianual (MMM) 2021-2024 a partir del 2022 se implementarán medidas tributarias para recuperar los ingresos fiscales.

Para Tuesta esto tiene que ver con la “tantas veces mencionada formalización de la economía”. Lo primero, manifestó, es que todo el mundo tribute. Permitir que formalizarse tenga un costo razonable no solo en el ámbito tributario, también a nivel administrativo, laboral y procedimental.

Otro punto es acortar los tiempos que demoran los procesos tributarios, que pueden llegar a 10 años. Para ello es clave fortalecer el tribunal fiscal. Y tercero, combatir la evasión fiscal. “Si no lo haces, estás dando el mensaje que no hay costo por evadir, cuando es un delito. Eso el MEF lo sabe, pero no es fácil. Ahí está el meollo”.

En tanto, para Casanova-Regis las proyecciones del MEF son demasiado alentadoras. “Lo que ha sucedido en pandemia es que antes teníamos 60% de informalidad y ahora tenemos 70% u 80%. La recaudación no puede crecer apretando más a los formales, sino ampliando la base impositiva”.

Puntualizó que gran parte de la caída no solo se debe a que ahora los formales pagan menos impuestos porque la economía se ha ralentizado, sino también porque ha crecido el universo de contribuyentes que ahora se mueven en un campo de informalidad.