Lima 2019 albergó ‘los más grandes Juegos Panamericanos de la historia’, según Panam Sports

Medalla de oro y podio eterno para esos últimos momentos de la clausura de los Panamericanos. Colores dorados para ese corazón acelerado y para esos ojos húmedos después de gritar en coro las estrofas emotivas de “Contigo Perú”. Somos peruanos y somos hermanos. Somos peruanos y sí pudimos. Lima 2019 estuvo al nivel de los mejores eventos deportivos que antes admirábamos a la distancia. Este país es capaz de hacerlo todo. Solo nos falta creérnosla.

“Tuvimos en Lima los más grandes Juegos Panamericanos de la historia”, dijo eufórico Neven Ilic, presidente de Panam Sports. Si algo estaba pendiente en estas semanas era la felicitación oficial con alcance continental. El cierre de Lima 2019 estuvo a la altura de estos días de elevada competencia. Así informó El Comercio.

—Relevo a Chile—
Después del desfile de las delegaciones, Carlos Neuhaus, ofreció su discurso de clausura y fue el más aplaudido de la noche. La felicitación al presidente del Comité Organizador de los Panamericanos tiene justificación. En tres años, Neuhaus recuperó el tiempo perdido y encaminó lo que parecía imposible. Ahora el turno será para Santiago de Chile en el 2023.

Se repartieron dos medallas de oro simbólicas a los adolescentes deportistas peruanos Nano Fernández (tenis de mesa) y Ariana Baltazar (judo). Lima 2019 es el inicio de algo más grande aún y estos deportistas confirman que en el futuro las cosas pueden ser aún mejor.

Que comience el legado de estos Panamericanos, que se administre de manera correcta cada instalación, que el programa de deportistas Top del Instituto Peruano del Deporte reciba un impulso monetario del Estado. Que el presidente Martín Vizcarra no solo sea puntual para llegar a las premiaciones, sino que también agilice los trámites para elevar el presupuesto que ayude a los deportistas peruanos. Como diría Ricardo Gareca después del subcampeonato en la Copa América: “En Perú ya no estamos para retroceder”.

Más de cincuenta mil personas disfrutaron de la ceremonia. Fue una manera de celebrar un sueño que vivimos despiertos. Las sedes de primer orden, las 39 preseas conseguidos y estar en el top ten del medallero final. “Grande el Perú”, dijo Ilic. Parafraseando el lema del Mundial 1962: cuando pensábamos que no teníamos nada, pudimos hacerlo todo.