La planta con mayor producción de flores vive en el Perú.

¿Quién no recuerda a ese sabio italiano que se enamoró del Perú por su rica biodiversidad, razón por la que lo recorrió durante el siglo XIX? Hablamos de Antonio Raimondi. Y lo citamos porque la planta de la que hablaremos hoy lleva su apellido en homenaje a su labor intelectual. Varios aspectos que detallaremos a continuación hacen de esta especie una planta asombrosa. Desgraciadamente está amenazada y es tarea nacional evitar que ello se produzca.

Esta maravillosa planta fue descubierta para el mundo occidental en 1830, por el científico francés Alcide d’Orbigny (1802-1857), en la región de Vacas, Bolivia. Posteriormente, el naturalista italiano Antonio Raimondi (1826-1890) la descubrió en la zona Chavín de Huántar, durante sus viajes por el Perú, y en 1874 fue el primero en asignar el nombre científico a la planta, llamándola «Pourretia gigantea«, cambiado en 1928 por el botánico alemán Hermann Harms (1870-1942) por el de Puya Raimondii Harms.

La Puya (Puya Raimondii) es de la misma familia que la piña y recibe ese nombre por las púas (o «puyas») que sobresalen de sus racimos. Hablamos de una planta endémica del Perú que se desarrolla entre 3200 y 4800 m.s.n.m. Su parte vegetativa puede medir hasta cuatro metros y, junto con su racimo puede elevarse hasta los 12 metros. Esta planta puede llegar a vivir 100 años y es solo antes de su muerte que suelta sus semillas.

Vista comparada entre la Puya raimondi y la Puya rahuii

Lo anterior hace que se califique de monocárpica a esta planta. Esta voz viene de la palabra «monocarpismo», que es una estrategia de reproducción vegetal que se caracteriza por un único episodio reproductivo antes de la muerte. Se sabe que dicho término fue acuñado por Alphonso de Candolle. El antónimo sería «policarpismo», del que se forma el adjetivo policárpico, aplicándose a las plantas que florecen y producen semillas varias veces a lo largo de su existencia.

Esta plata tiene cifras de asombro: Posee la inflorescencia más grande del reino vegetal, pues produce racimos de 8000 flores y 6 millones de semillas

Esta planta además es conocida también con los nombres de ckara, titanca, ticatica, santón, púa. En nuestro país se localizan en los departamentos de Áncash y Puno. Es una especie endémica de la zona altoandina que también se ve en Bolivia y Chile. No solo es la más grande especie del género puya sino de las mismas bromeliáceas. Posee la inflorescencia más grande del reino vegetal que produce racimos de 8000 flores y 6 millones de semillas por planta. Esta planta florece en el mes de mayo.

Amenazas contra esta planta

Esta magnífica planta está amenazada por diferentes factores. La mayoría de ellas, derivada de la acción humana directa. Entre las más importantes podemos decir que es usada como combustible o como material de construcción. También la perjudican la tala ilegal sin reforestación, la expansión agrícola, incluso es usada como comida para animales. También la planta es víctima de sobrepastoreo o la quema de su base pues los rebaños de ovejas se enganchan en las duras espinas de sus hojas. También se queman las puyas con la creencia de evitar las heladas y granizadas.

Sobre el último tema, casos abundan. En 2018 el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) visitó tres zonas en el distrito de Palca, provincia puneña de Lampa. Allí comprobaron las quemas de más de 1000 árboles de la planta en un área de 118 hectáreas. Se supo que los pobladores quemaron estos majestusos árboles ya que sus alpacas y ovinos se acercan a las puyas para buscar alimento y su lana se engancha en las hojas espinosas produciéndoles cortes e incluso la muerte.

Al respecto, cabe decir que la quema, comercio, transporte, tenencia y extracción ilegal de nuestras especies de flora, es sancionado con multas que fluctúan entre 0.1 y 5,000 unidades impositivas tributarias (UIT) y son determinadas según los criterios de gradualidad. Los montos a pagar son más elevados si se trata de especies categorizadas como amenazadas.

Quema de la puya en caso reportado en Puno en el 2018

Iniciativas para su conservación

El año 2010, el Gobierno Peruano creó el Área de conservación regional Bosque de Puya Raymondi – Titankayocc, en el distrito de Vischongo, provincia de Vilcashuamán, a tres horas de la ciudad de Ayacucho.​ Es una zona de protección de alrededor de 6000 hectáreas que cuenta con aproximadamente 200 mil ejemplares de puyas, el «bosque de puyas de Raimondi más grande del mundo».

Área de conservación regional Bosque de Puya Raymondi – Titankayocc.

Es por ello que esta especie emblema para nuestro país es protegida en más una de las áreas naturales proseguidas establecidas en nuestro país. La Reserva y el Santuario Nacional de Capiluy, el Parque Nacional Huascarán, la Reserva Paisajística Nor Yauyos Cochas y la Reserva Nacional de Pampa Galeras-Bárbara D´Achille son algunas de ellas.

Parque Nacional Huascarán es otro espacio donde se puede contemplar a esta planta en todo su esplendor

Ciertamente hablamos de una planta emblemática de nuestro país y a la cual aún hace falta más iniciativas públicas y privadas para reforzar su conservación y así alejarla de la extinción. Entre otras medidas, se hace importante reforzar campañas y medidas para evitar que poblaciones cercanas dañen a los ejemplares de esta majestuosa planta como hemos visto líneas arriba.

La puya raimondi en el Santuario Nacional de Capiluy

Fuentes: Ciencias.pe, Sernanp, Wikipedia, Revista Peruana de Biología v.14 n.1 Lima ago. 2007.