Israel, la ‘vida pospandemia’ en una nación inmunizada y sin encierro

Desde hace unas semanas, Israel suma estampas de una ‘vida pospandemia’ libre del coronavirus. La gente come en restaurantes, cafés y pubs al aire libre, asiste a masivos conciertos en estadios, se ejercita en gimnasios como si la COVID-19 fuera noticia del pasado.

Es el camino hacia la normalidad desde que el Gobierno decidiera reabrir una serie de negocios y servicios, disponibles únicamente para los titulares de los llamados ‘pases verdes’, otorgado a los israelíes completamente vacunados. Se trata de una medida que permitió acelerar la desescalada del tercer confinamiento nacional, priorizando a aquellos que hayan recibido las dos dosis de la vacuna o se hayan recuperado de la enfermedad.

En un artículo de The New York Times, la periodista Isabel Kershner describe que este documento “incluye una especie de GIF, una animación breve y conmovedora que muestra a personas verdes que caminan, un grupo que parece una familia feliz vacunada”.

“Quienes cuentan con el pase verde pueden cenar en el interior de los restaurantes, hospedarse en hoteles y asistir con miles de otras personas a eventos culturales, deportivos y religiosos, ya sea al aire libre o en interiores. Podemos ir a gimnasios, albercas y al teatro. Podemos casarnos en salones de bodas. Celebramos las vacaciones de primavera de Pascua y Semana Santa en compañía de familiares y amigos”, añade.

Los 'pases verdes' en Israel. Foto: AFP
Los ‘pases verdes’ en Israel. Foto: AFP

Por estos días, además, “periódicos y cadenas de televisión locales anuncian vacaciones de verano para quienes estén completamente vacunados en países preparados para recibirlos, como Grecia, Georgia y las Seychelles. Y cuando reservas una mesa en un restaurante, te preguntan: ‘¿Tienes pase verde? ¿Estás vacunado?’”, agrega la periodista.

Casi tres millones de personas, un tercio de la población del país, ha recibido las dos dosis recomendadas de la vacuna contra el coronavirus de Pfizer-BioNTech, según los datos del Ministerio de Salud. Es la campaña de vacunación más intensa del mundo iniciada desde fines de diciembre, recoge la AFP.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, concluyó un acuerdo con el gigante farmacéutico estadounidense Pfizer que permitió a Israel —país de 9,2 millones de habitantes— obtener rápidamente millones de dosis de vacunas contra la COVID-19 a cambio de datos biomédicos sobre sus efectos.

Desde entonces, la tasa de contaminación de la población no ha dejado de disminuir. Desde el inicio de la pandemia, 6.157 israelíes murieron de un total de más de 830.000 contaminados con el coronavirus.

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Foto: AFP

Dilema y desigualdad en torno a ‘pases verdes’

Pese a ese panorama, la nación aún no tiene garantía de que este sea realmente el comienzo de un futuro pospandémico. “Varios factores —como los retrasos en la producción de vacunas, la aparición de una variante nueva que sea resistente a las vacunas y la gran cantidad de israelíes que aún no se vacunan— podrían romper la ilusión”, señala Isabel Kershner en su artículo del Times.

“El nuevo mundo también ha resaltado las desigualdades y las divisiones”, comenta. No es casualidad. A diferencia de Israel, que ya controló la pandemia, Gaza y Cisjordania prosiguen con una lenta inoculación tras obtener hasta ahora cargamentos más bien reducidos de dosis.

Las autoridades sanitarias palestinas han vacunado a poco más de 26.000 personas en Gaza y 65.500 en Cisjordania. A estas se suman los alrededor de 120.000 trabajadores palestinos con permiso de trabajo en Israel y sus colonias que fueron vacunados por las autoridades israelíes, y que a inicios de este abril deben recibir la segunda dosis.

Con información de EFE y AFP.