Indonesia confirma que submarino desaparecido se hundió con 53 tripulantes

El submarino desaparecido frente a las costas de Bali con 53 hombres a bordo naufragó, confirmó el sábado 24 de abril la Marina indonesia, con lo cual dejan pocas esperanzas de supervivencia de la tripulación, cuyas reservas de oxígeno se habrían agotado.

Encontraron en el mar varios restos, algunos procedentes del interior del sumergible, lo que sugiere daños irreparables.

Cientos de militares y una veintena de barcos se movilizan para localizar al KRI Nanggala 402, un sumergible de unos cuarenta años, de construcción alemana.

La fuerza naval estimó que el suministro máximo de oxígeno disponible para los tripulantes en caso de un fallo eléctrico era de 72 horas, plazo que se cumplió a primera hora de la mañana del sábado, lo que hace improbable su supervivencia.

“Basándonos en los elementos que creemos que provienen del KRI Nanggala 402, hemos cambiado el estado del submarino de ‘desaparecido’ a ‘hundido’”, dijo Yudo Margono, portavoz de la Marina indonesia en una conferencia de prensa.

Los restos recuperados “no habrían podido salir del submarino sin una presión externa o sin daños en su sistema de lanzatorpedos”, precisó.

La Marina recuperó varios objetos, entre ellos un fragmento del sistema de torpedos y una botella de grasa utilizada para lubricar el periscopio de la nave. También encontró una alfombra de oración usada por los musulmanes.

El KRI Nanggala 402, uno de los cinco elementos que tenía la Armada de Indonesia, se sumergió temprano el miércoles durante los ejercicios militares previstos en el norte de la isla de Bali. El contacto con el sumergible se perdió poco después.

Mala señal

Las autoridades militares estiman que el submarino puede haberse hundido hasta 700 metros, una profundidad mucho mayor que para la que fue diseñado. No dieron ninguna explicación sobre lo que pudo haber ocurrido ni sobre por qué tenía más ocupantes que la cuarentena prevista.

Según los expertos, un derrame de petróleo detectado en la zona en la que se hundió hace temer una posible ruptura del depósito, o incluso una fractura.

Esta mancha de combustible es “mala señal”, señaló el vicealmirante francés retirado Jean Louis Vichot, excomandante de submarinos nucleares estratégicos (SNLE). “Este diésel está contenido en bodegas, en el exterior y en el interior. Si el casco se rompe, los tanques se rompen y el gasóleo sale a la superficie”, explicó a la AFP.

Este tipo de submarino está diseñado para soportar una presión de hasta 300 o 400 metros de profundidad. Su casco corre el riesgo de romperse en caso de presión más fuerte, de acuerdo a este experto.

Según la institución naviera, la nave, entregada a Indonesia en 1981, estaba en buenas condiciones para el servicio.

Fuente: La República