Para nadie es un secreto que miles de veces se nos ha pegado el zapado en el piso…cuando revisamos ¡oh, un chicle!, o quizás esas veces en las que sales muy arreglado de tu casa y al sentarte en una banca te das cuenta que se arruinó todo tu outfit porque se te pego de la ropa un… chicle.

Para otros más cuidadosos, pasa que comienzas a buscar en tus bolsillos o cartera algún papel dónde puedas guardar el chicle que ya no tiene ni sabor, y esperar a encontrar un basurero dónde puedas arrojarlo, y es que aunque puedan ser muy sabrosos y hasta entretenidos, el chicle después de usarlo es un problema, ya que no hayas que hacer con él, y para información su bio-degradación demora DEMASIADO en lograrse… ¿cuánto?, pues:

 

¡AL MENOS CINCO AÑOOS!

 

Pero ya va, tenemos buenas noticias, y es que gracias a Jolande Penninks una ciudadana de Holanda, ahora sabrán que hacer, ya que por las calles ha plasmado una especie de mapas donde puedes ir y dejar pegado tu chicle, así hará más fácil su recolección y de ahí crear UNOS ZAPATOS que  llevan por nombre “Gumshoe“.

Esta mujer preocupada por el medio ambiente, decidió hacer una contribución ideando unas zapatillas hechas con chicles reciclados, que además llevan un lindo diseño en su suela: el mapa de Ámsterdam