IEC de CAPECO: Sector Construcción con síntomas de recuperación. Disminuye caída mensual

El sector construcción decreció un 7% en agosto, completando cuatro meses consecutivos con resultados negativos (aunque esa caída tiende a ser menor cada mes). En setiembre se proyecta una caída de 2%.

Según INEI, el consumo nacional de cemento creció ligeramente en agosto un 1.3%, después de cinco meses consecutivos de resultados negativos. En esa línea, el consumo de cemento el tercer trimestre es tres veces el obtenido el segundo trimestre del año.

El nivel de operaciones de las empresas, por su parte, se redujo a 15% el cuarto bimestre, con un ritmo de disminución de 3% los dos últimos meses en curso (setiembre–octubre). El quinto bimestre de este año, el segmento de edificaciones sufrirá la caída más fuerte con un poco menos de 8%.

En esta perspectiva, los empresarios del sector esperan una rápida recuperación de sus operaciones los últimos cuatro meses del 2020, y para lograrlo se requiere iniciar el 55% de obras que no fueron entregadas a tiempo al cierre de agosto, así como flexibilizar las condiciones de acceso a créditos por parte de los bancos.

Inversión Pública

La obra pública sufrió una reducción de 50.1% entre enero y agosto de este año. Solo en agosto se redujo un 38.2%. En setiembre, el IEC de CAPECO estima una baja en alrededor de 10%.

Las metas de inversión pública el presente año se enfrentan todavía con la dificultad de retomar un ritmo apropiado de recuperación en la ejecución de obras. Para lograr el objetivo propuesto por el MEF de inversión del Estado se requeriría que la ejecución mensual entre setiembre y diciembre supere en 363% el nivel promedio alcanzado los ocho primeros meses del año.

Vivienda

Los empresarios del sector inmobiliario encuestados para el IEC estiman que la venta de unidades de vivienda disminuiría en 12% el 2020, previéndose una caída de 9% y 2% en los productos Mivivienda Tradicional y Mivivienda Verde.

El segmento de vivienda no social sería el que más se contraerá, previéndose una baja cercana al 20%. El cuarto trimestre, las ventas en unidades cayeron casi 14% en Techo Propio y para todo el 2020 se espera una reducción de cerca de 18%.

Respecto a la vivienda, se muestra una recuperación consistente desde abril del 2020 en el otorgamiento mensual de créditos hipotecarios. En agosto, la colocación llegó a 2.204 créditos (40.3% menos que en agosto del 2019).

En los ocho primeros meses del 2020 se desembolsaron 15.266 créditos, una reducción de 45.2% si se compara con igual periodo del año pasado. En términos relativos, las operaciones crediticias con recursos propios de las instituciones financieras presentaron un comportamiento más negativo que el que se dio en el segmento atendido por el Fondo Mivivienda: sumó solo 11.087 desembolsos entre enero y agosto, es decir, 44.7% menos que el año pasado.

El dinamismo del mercado de vivienda también puede verse afectado por las dificultades para impulsar la oferta. Según CAPECO, el 75% de las viviendas que se ofrecen actualmente en Lima Metropolitana se encuentran en planos o en la etapa de excavación. Esto a consecuencia de la reticencia de las municipalidades para la aprobación de los proyectos habitacionales (en particular los de vivienda social).

Proyecciones 2021

Fuentes oficiales y consultoras privadas coinciden en que se produciría una importante recuperación del sector. Sin embargo, las empresas de construcción señalan que la incertidumbre respecto a la evolución del mercado, luego de la recesión que se espera para este año, hará que la inversión en nuevos proyectos decrezca un 18%.

Para el 2021, la reactivación de la construcción está condicionada a una serie de factores, entre ellos:

a) El control de la pandemia del COVID-19, que depende de frenar los contagios y de la disponibilidad de la vacuna en nuestro país. Mientras ello no ocurra, la construcción se verá afectada por el lado de la oferta (sobre todo por la reducción de la velocidad de producción para atender las exigencias sanitarias), de la demanda (en particular, por las dificultades para la recuperación de los ingresos y del empleo formal y de la actitud prudente de personas y empresas respecto a comprometerse en inversiones de largo plazo).

b) Las elecciones presidenciales y la asunción del nuevo gobierno. El primer semestre del 2021 estará signado por la campaña electoral, lo que suele generar incertidumbre en los agentes económicos que postergan sus decisiones de inversión y afecta el trabajo de las autoridades salientes.

c) Las restricciones de acceso al financiamiento. Actualmente, los contratistas del Estado tienen dificultades para obtener fianzas para garantizar los adelantos y el fiel cumplimiento de las obligaciones contractuales con el Estado. Los bancos también se muestran reticentes a otorgar créditos hipotecarios, en especial a personas que carecen de ingresos formales, afectando indirectamente las ventas de las viviendas.

d) Las decisiones que tomen (o dejen de tomar) las autoridades que afectan directamente la actividad constructora, como el interés del gobierno por poner en vigencia una nueva Ley de Contrataciones Públicas o la reducción de los recursos para subsidios habitacionales en el Presupuesto de la República del 2021.

e) La magnitud que alcance la contracción del producto bruto de la construcción el año 2020 y, como consecuencia de ello, el nivel de afectación de la capacidad productiva del sector. En la obra pública, por ejemplo, la persistencia del bajo nivel de ejecución y la demora en el flujo de fondos hacia las obras pueden agravar la situación de las empresas contratistas. En la obra privada, la caída de la demanda puede retrasar el inicio de nuevos proyectos y reducir la oferta para el 2021.

El reporte de CAPECO reconoce que el Ministerio de Vivienda y el Ministerio de Economía vienen estudiando varias medidas que podrían contribuir a la recuperación del sector como la implementación de un crédito puente a las inmobiliarias para asegurar la continuidad de proyectos de vivienda social o de un Reactiva Hipotecario para reducir el perfil de riesgo de los compradores de vivienda social y facilitar su acceso al crédito y la posible participación de COFIDE para impulsar los fideicomisos y la obtención de fianzas por parte de contratistas de obras públicas.

Asimismo, de cara a las próximas elecciones presidenciales del 2021, CAPECO considera que es necesario buscar un consenso entre las fuerzas políticas que aspiran a gobernar el país, con el objetivo de aprobar las iniciativas legislativas que faciliten el fortalecimiento del sector construcción. Y para ello propone:

· Un diálogo público – privado para discutir una nueva Ley de Contrataciones Estatales.

· La modificación de la Ley del CEPLAN para fortalecer y descentralizar la planificación territorial.

· La aprobación de una Ley de Desarrollo Urbano y Gestión de Suelo.

· La aprobación de una Ley de financiamiento habitacional.

· La aprobación de una Ley de innovación e investigación en la construcción.

· La modificación de la Ley de tributación municipal para mejorar la recaudación del impuesto predial.

· La modificación de la Ley del Poder Ejecutivo para hacer obligatoria la constitución de Consejos Consultivos sectoriales.

Fuente: capeco.org/