Hoy se cumplen 55 años de la Tragedia del Estadio Nacional del Perú

La Tragedia del Estadio Nacional del Perú fue un suceso ocurrido el 24 de mayo de 1964 en el Estadio Nacional de Lima, que provocó la muerte de 328 personas y 500 resultaron heridas. Es considerada como la mayor tragedia en un estadio de fútbol de todos los tiempos.

El 24 de mayo de 1964 se enfrentaban Perú y Argentina en la final clasificatoria para las Olimpiadas de Tokio. Aquel día se jugó en un Estadio Nacional repleto, con una asistencia oficial de 47.197 espectadores. El seleccionado de Argentina ganaba uno a cero; cuando faltaban seis minutos para el final del partido, Perú marcó el empate a uno. Sin embargo el árbitro uruguayo, Ángel Eduardo Pazos, anuló el gol del empate. La decisión provocó un estallido de rabia, y varios aficionados saltaron al campo para agredir al árbitro. Los policías soltaron a los perros, que se abalanzaron sobre los seguidores locales.

Esta imagen provocó un ataque de ira colectiva y las aficiones de ambas nacionalidades empezaron una pelea a palos y navajazos. La policía peruana, desbordada por la batalla campal que se había formado en las tribunas, intentó sin éxito detener los disturbios y empeoró la situación arrojando gases lacrimógenos, lo que provocó la estampida de cientos de aficionados tratando de huir. Las puertas de la tribuna norte del estadio estaban cerradas, imposibilitando la salida de la gente. Se supo después que las puertas habían sido cerradas por la policía, en su intento de que los espectadores se calmaran y regresaran a sus asientos. Esta tragedia se saldó oficialmente con un total de 328 muertos, entre los que se contaron muchos niños y ancianos.

El árbitro dejó Lima la madrugada del 25 de mayo, a la 1:45 a.m. ‘El gol estuvo mal anulado. Incluso él ya estaba corriendo a la media cancha para cobrarlo. Pero Perfumo le reclamó airadamente y Pazos dio marcha atrás’, cuenta el peruano La Rosa, quien confiesa que en ese momento le faltó sapiencia al equipo local. Y fue entonces cuando Víctor Melacio Vásquez, el ‘Negro Bomba’, encontró el recoveco entre la malla de protección y saltó a la cancha. No avanzó mucho antes de que la policía lo contuviera. Vásquez fue apresado dos días después. Edilberto Cuenca, el segundo hincha en entrar a la cancha, fue golpeado, mordido por los perros.

Finalmente, el encuentro se suspendió, dándole la victoria a Argentina 0-1. El campeonato clasificatorio terminó suspendiéndose.

Consecuencias del incidente

En ese mismo día se desbordó un comportamiento vandálico por toda Lima. Cientos de personas que lograron salir del estadio ilesas se enfurecieron y empezaron a saquear comercios, a destrozar viviendas y restaurantes incluso asesinaron a golpes a dos policías que patrullaban por las cercanías del estadio, a quienes culparon de la horrible situación que se produjo. Los aficionados atacaron a varios patrulleros policiales hiriendo a sus ocupantes. A raíz de este incidente, se tuvo que reducir la capacidad del Coloso Nacional de 53 000 a 45 000 espectadores. La ausencia de un adecuado sistema de evacuación y un sistema de emergencia acorde con la capacidad humana del estadio en aquellos años ocasionó estas dolorosas pérdidas.

Finalmente, Perú tras perder, clasificó para un repechaje ante Brasil, en Río de Janeiro. Brasil triunfó 4-0 y se clasificó a los Juegos Olímpicos de Tokio 1964.

Fuente Wikipedia