Grupo de médicos es investigado por recomendar tratamientos falsos contra la Covid-19

No existe evidencia científica sobre el uso del dióxido de cloro para el tratamiento de ninguna enfermedad y su consumo es considerado riesgoso. Por eso, la comercialización de esta sustancia, que ha provocado la muerte de una persona en Ayacucho y la intoxicación de muchas otras, es ilegal. A pesar de estas advertencias, autoridades públicas y algunos médicos colegiados persisten en difundir su uso. OjoPúblico identificó a más de 20 profesionales de la salud en todo el país que incitan su consumo. Ocho de ellos, ya son investigados por los colegios médicos del país.

La primera semana de agosto fue decisiva para el Centro Médico Prana, un establecimiento que dice dedicarse a la medicina holística y servicios de estética, en el corazón de la ciudad del Cusco. La fila de pacientes esperando afuera del local, en la urbanización Santa Rosa, ponía en evidencia la acogida de un nuevo producto que ofertaban: la solución de dióxido de cloro, un insumo al que las autoridades sanitarias de todo el mundo señalan como de alto riesgo para las personas. 

La sustancia -conocida también como CDS, por sus siglas en inglés- tiene popularidad en las redes sociales a pesar de que no existe ninguna evidencia o estudio que respalde su uso. A pesar de ello, en varias regiones del país algunas autoridades regionales y profesionales de la salud la recomiendan para tratar la Covid-19. En el Perú, como ha advertido la Dirección general de medicamentos (Digemid), la promoción y comercialización de este producto son ilegales.

El director del Centro Médico Prana es el médico colegiado Jorge Castrejón Chávez y desde hace más de cuatro meses receta el falso tratamiento contra el nuevo coronavirus a un costo de hasta S/ 225. Pero además sugiere a sus pacientes que han contraído la enfermedad comprar un tratamiento basado en tres días de corticoides, dióxido de cloro suministrado vía intravenosa durante un día, y otras tres semanas con tomas diarias del mismo insumo, por un precio total de S/ 600. La prosperidad del negocio del médico Jorge Castrejón se confirmó durante estas semanas, con la apertura de una nueva sede en la ciudad de Juliaca, Puno. También allí ha empezado a comercializar CDS sin ninguna fiscalización.

Castrejón Chávez, sin embargo, no es el único profesional vinculado a la promoción del dióxido de cloro, una sustancia que ya ha ocasionado la muerte de un hombre en Ayacucho. OjoPúblico identificó a más de 20 médicos colegiados que, a través de clínicas, redes sociales y medios de comunicación, exponen argumentos falsos a favor del consumo de este compuesto químico. Ocho de ellos, son investigados por el Colegio Médico del Perú.


¿Quiénes promueven el consumo de CDS?

En el Perú, algunas autoridades públicas y un grupo de profesionales de la salud promueven el dióxido de cloro como tratamiento para la Covid-19 y otros males. En La Libertad, el alcalde distrital de Moche, Arturo Fernández Bazán, le atribuye falsas propiedades preventivas y curativas contra el cáncer; mientras en el Congreso, el parlamentario de Unión Por el Perú, Posemoscrowte Chagua Payano, presentó una moción para crear una comisión investigadora del dióxido de cloro. Tanto Fernández Bazán como Chagua Payano, además de representantes políticos, son médicos colegiados activos, afiliados a los consejos regionales de Trujillo y Huancavelica, respectivamente.

En el centro del país, el jefe del Comando Regional Covid-19 de Ayacucho, Amilcar Huancahuari Tueros, fue separado del cargo, luego de presentar al dióxido de cloro como alternativa de tratamiento para el nuevo coronavirus. Y, en San Martín, el Ministerio Público intervino el domicilio del exregidor de Moyobamba, Gilber Puscán Ruíz, donde se repartía CDS, bajo la prescripción del doctor Ruperto Ruiz Beteta.  

Centro Médico Prana
FALSO MÉTODO PREVENTIVO. Establecimiento cusqueño ofrece un supuesto tratamiento para la Covid-19 valorizado en S/ 600.
Foto: Clarys Cárdenas

Entre los promotores de este insumo destacan también los conductores radiales Armando Massé Fernández y José Luis Pérez-Albela; al igual que la médica Lida Obregón Vilches, quien junto a Rita Denegri Schroth y otros cuatro médicos difunde un supuesto proyecto de investigación denominado “Efecto de una dilución de dióxido de cloro por vía oral en pacientes de riesgo con Covid-19”, y que no tiene autorización del Instituto Nacional de Salud.     

A NIVEL NACIONAL, INICIARON TRES PROCEDIMIENTOS INDAGATORIOS A PARTIR DE DENUNCIAS DE OFICIO, INFORMÓ EL COLEGIO MÉDICO DEL PERÚ.

El Colegio Médico del Perú (CMP) ha rechazado enfáticamente la promoción y consumo de dióxido de cloro, y ha iniciado investigaciones para los médicos colegiados vinculados a su venta o prescripción. A nivel nacional, se desarrollan tres procedimientos indagatorios ético disciplinarios contra Armando Massé Fernández, Arturo Fernández Bazán y Rita Denegri Schroth, confirmó a OjoPúblico el presidente del Comité de Vigilancia Ética y Deontológica del CMP, Alfredo Celis López. 

“Se ha iniciado procesos contra personas que han expresado su conformidad públicamente con el uso de esta sustancia. Se investigará, se los citará y presentarán sus descargos. El Comité de Asuntos Contenciosos evaluará los casos y determinará qué artículos del Código de Ética se han infringido y establecerá una sanción”, señaló Celis López.

En tanto, el Consejo Regional V del Colegio Médico del Perú, en Arequipa, denunció de oficio a otros cinco médicos que promovían la ingesta de dióxido de cloro. El decano Javier Gutiérrez Morales dijo a OjoPúblico que los profesionales han sido notificados, aunque no precisó sus nombres.

Castrejón Chávez, el médico a cargo del centro Prana de Cusco, aún no registra ningún proceso disciplinario. No obstante, el decano del Consejo Regional VI de Cusco, Fernando Gamio Vega-Centeno, indicó que están realizando investigaciones preliminares a diversos profesionales que recetan la sustancia.

Médicos investigados por recomendar dióxido de cloro.

INVESTIGADOS. El Colegio Médico del Perú inició procedimientos indagatorios ético disciplinarios contra Arturo Fernández, Rita Denegri y Armando Massé, por recomendar el consumo de dióxido de cloro.

Foto: Perfiles públicos de Facebook

Otras instituciones también han intervenido ante la venta sin control de CDS. En Lima, la Comisión de Protección al Consumidor N° 2 de Indecopi, en julio admitió a trámite una denuncia contra el Laboratorio Mediline S.A.C. por ofrecer una solución de dióxido de cloro, de la marca Código Salud, y ordenó como medida cautelar el retiro del producto y el cese de su comercialización.

DE NINGUNA MANERA SE PUEDE CONSIDERAR EL CDS COMO MEDICAMENTO” INDICÓ EL NEUMÓLOGO OSCAR GAYOSO.

De igual manera, en Arequipa, el establecimiento TaoZen,del biólogo Roberto Vizcarra Flores, presidente del grupo impulsor del CDS, Comusav, fue intervenido por la Policía Nacional del Perú, por vender este y otros productos sin registro sanitario.  

Un desinfectante y blanqueador

La solución de dióxido de cloro o Solución Mineral Milagrosa (MMS) -como la llaman sus promotores- se usó por primera vez hace más de cincuenta años, como un desinfectante para el agua potable, en Estados Unidos. En el sector industrial, también se emplea como agente blanqueador para la industria del papel, madera y textiles.

“Es una sustancia química que se utiliza como limpiador y blanqueador. De ninguna manera se puede considerar como medicamento. No hay ninguna indicación para su uso porque es una sustancia peligrosa”, precisó a OjoPúblico el neumólogo del Hospital Cayetano Heredia, Oscar Gayoso Cervantes.

Por definición, el dióxido de cloro es un compuesto químico de fórmula ClO2, un gas sintético soluble en agua. Lo que se comercializa usualmente es una mezcla líquida. “Es un gas de color amarillo-verde, que se forma de la mezcla del clorito de sodio con ácido cítrico o ácido clorhídrico. En varios países, está aceptada su venta como desinfectante, pero en ninguno ha sido probado como medicamento. Ni siquiera es suplemento”, explicó José Apesteguía Infantes, químico farmacéutico, toxicólogo y director del Centro de Control Toxicológico (Cicotox) de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

EN AYACUCHO, UN HOMBRE FALLECIÓ POR UNA HEMORRAGIA DIGESTIVA ALTA, DEBIDO A LA INGESTA DE DIÓXIDO DE CLORO.

Sobre su uso como desinfectante del agua (el más común), la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) estableció una concentración máxima permitida de 0.8 miligramos de dióxido de cloro por litro de agua o también 0.8 ppm (partes por millón). Sin embargo, las preparaciones ofrecidas como CDS o MMS indican 3000 ppm. Es decir, una concentración altamente superior y peligrosa.

“Muchos se preguntan por su utilización en el agua potable, pero la concentración es diferente, es mínima. En la desesperación de no contagiarse de la Covid-19, las personas empiezan a tomar esta sustancia y se la dan a su familia por 15 días, un mes. Son concentraciones altas que, a la larga, generan daños”, explica el médico internista e integrante del Comité de Cultura del Colegio Médico del Perú, Armando Rodríguez Huayaney.


Riesgos del consumo

A nivel internacional, instituciones como la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y la Organización Panamericana de la Salud, han advertido sobre los riesgos del consumo de dióxido de cloro. En nuestro país, la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) consideró que este producto “representa un grave riesgo para la salud” y EsSalud publicó un reporte en el que concluyó que “no se identificó ningún artículo en versión de pre-publicación, ni registros de ensayos clínicos con respecto al uso de dióxido de cloro como agente de prevención o tratamiento frente a la Covid-19”.

Los especialistas consultados por OjoPúblico, coincidieron en que no existe evidencia científica del uso de esta sustancia en el tratamiento del nuevo coronavirus o de cualquier otra enfermedad. “No hay ningún estudio formal, registrado o publicado que evalúe su efecto en pacientes. Para demostrar una efectividad, se requiere de dos niveles de evaluación: pre-clínica y clínica. No hay ninguno. Lo que sí existe son ensayos clínicos de su uso para la halitosis, pero como enjuague bucal”, explicó Percy Mayta Tristán, médico cirujano y director de Gestión de Proyectos y Promoción de Investigación de la Universidad Científica del Sur.

PODRÍA LLEVAR A UNA HEMORRAGIA DIGESTIVA”, ADVIRTIÓ EL QUÍMICO-FARMACÉUTICO MARCIAL TORRES.

¿Cuáles son los riesgos de consumir la solución de dióxido de cloro? De acuerdo al decano del Colegio Químico Farmacéutico del Perú, Marcial Torres Caballero, al ser una sustancia química altamente corrosiva, causa daños a nivel de la mucosa gástrica. Puede provocar irritación o ulceración a nivel de la boca, esófago y estómago y generar acidosis, dolor, náuseas y vómitos.

“Hasta podría llevar a una hemorragia digestiva, problemas a nivel hepático y renal, e incluso la muerte. En las últimas semanas se han incrementado las consultas o emergencias hospitalarias a consecuencia de la automedicación con algunos de estos síntomas”, señaló el especialista.

Diversos episodios dan cuenta de su potencial toxicidad. En Argentina, por ejemplo, la autopsia realizada tras la muerte de un niño de cinco años determinó que su fallecimiento se produjo debido a una falla multiorgánica causada por esta sustancia; que fue suministrada por sus padres con la idea de prevenir la Covid-19.

En nuestro país, durante el último fin de semana, el Hospital Regional de Ayacucho atendió a tres pacientes con sangrado en el esófago y el estómago, debido a la ingesta de dióxido de cloro. De acuerdo a los reportes, uno de ellos, un varón de 38 años, falleció el 1 de septiembre por una hemorragia digestiva alta. Los otros dos casos aún tienen pronóstico reservado.

NO OXIGENA LA SANGRE, ESA ES UNA ESPECULACIÓN TEÓRICA”, RESALTÓ CIRO MAGUIÑA.

“Considerando el cuadro clínico, la evaluación de laboratorio y los síntomas, que coinciden con el consumo de dióxido de cloro, se ha confirmado la muerte por esta sustancia”, confirmó a OjoPúblico el director de Salud de Ayacucho, Elvyn Díaz Tello.

Asimismo, el hospital Honorio Delgado de Arequipa reportó a mediados de agosto que, al menos, el 30% de los pacientes con insuficiencia respiratoria habían consumido CDS; lo que retrasó su atención oportuna. Dos de ellos fueron atendidos, además, por hemorragias digestivas.

Uno de los argumentos más difundidos por los promotores del CDS, en relación a la Covid-19, es que la molécula de dióxido de cloro (ClO2) tiene la capacidad de liberar oxígeno al separarse. “No oxigena la sangre, esa es una especulación teórica. Lo que se pregona no tiene ninguna base. No es así [como se libera el oxígeno]”, sostiene el vicedecano del Colegio Médico del Perú, Ciro Maguiña.

Por el contrario, de acuerdo al químico farmacéutico José Apesteguía, el dióxido de cloro actúa como agente oxidante, convirtiendo a la hemoglobina (proteína transportadora de oxígeno) en metahemoglobina, que impide la oxigenación del organismo. “El ClO2 oxida el hierro ferroso (Fe2+) y lo transforma a férrico (Fe3+); y la hemoglobina pasa a ser metahemoglobina, que produce insuficiencia respiratoria. Si a un paciente de Covid-19 con falta de oxígeno le dan dióxido de cloro, se va a complicar”, explicó el especialista.

SI A UN PACIENTE CON COVID-19 CON FALTA DE OXÍGENO LE DAN DIÓXIDO DE CLORO, SE VA A COMPLICAR.

El químico farmacéutico Torres Caballero alertó que las personas que recomiendan su uso están vinculadas a la venta de CDS. “No existe ninguna sustancia milagrosa que cure todos los males, eso es un engaño. Las personas que recomiendan su uso, por lo general, son las que dedican al comercio de la propia sustancia”, explicó a OjoPúblico.

El médico Mayta Tristán también considera que el consumo de dióxido de cloro puede retrasar la detección y atención oportuna de pacientes con Covid-19. “Si las personas tienen la esperanza de que aumenta la saturación de oxígeno, llegan más tarde al hospital y, con ello, tienen menos posibilidades de sobrevivir”, advirtió. 

“El riesgo de defender el dióxido de cloro sin base científica, es que se refuerza la credibilidad de los vendedores. Al tener presencia en medios, aumentan su campaña de venta y reafirman su discurso. La recomendación es que no consuman esta sustancia, pues cada vez hay más casos de intoxicación”, agregó Percy Mayta Tristán.