Griezmann: El alma de una Francia ilusionada

Francia llegó al Mundial de Rusia 2018 con el mote de ser “la selección más joven” de todo el certamen, algo que hacía que muchos la catalogaran como un combinado inexperto, pero entre tantos novatos muchos esperaban que la figura de Antoine Griezmann apareciera y al final así ha terminado siendo.

Líder en el Atlético de Madrid y punta de lanza en el ataque del conjunto galo, Griezmann ha ido aumentando su rendimiento a lo largo del certamen. Cierto es que no empezó siendo muy determinante, pese a marcar en el estreno ante Australia; sin embargo sus prestaciones se han ido adecuando a lo que se esperaba de una estrella como él.

El nacido en Macon no brilló mucho en la fase de grupos, no obstante fue en las rondas definitorias donde ha mejorado. Contra Argentina emergió, pero fue ante Uruguay donde mostró todo su potencial y luego ante Bélgica estuvo muy regular.

Griezmann solo es referencia en el ataque, también baja hasta la mitad de la cancha para armar jugadas, organiza a sus compañeros en ataque y calma a la defensa. En el Atlético el “7” francés ha mejorado y muchas de sus características las ha pulido jugando el equipo colchonero, esto se ve e la inteligencia que ha mostrado en los partidos. Saber cuándo hay que hacer la pausa y tocar, cuando atacar con velocidad o cuando calmarse y esperar una mejor opción, son señas que ha expuesto y que han catapultado a Francia.

No hay dudas de que actuaciones estelares como las de Loris, que ha sido clave cada vez que lo exigen; Mbappe, que ha explotado toda su velocidad y juventud en favor del equipo; Pogba, que se ha mostrado muy maduro; o Kanté, que sido el verdadero equilibrio y el jugador más regular; han ayudado a que Francia se metiera en la final, pero es que Griezmann ha combinado su capacidad de ataque con una calidad para controlar y leer el juego que lo convierten en la pieza clave de toda la escuadra gala.

Con seis partidos jugados, 480 minutos disputados y tres goles convertidos, además de ser el que más ocasiones ha creado para el equipo, con 19, lo colocan sin duda alguna como el alma de una Francia que sueña con título.

En una temporada en la que fue vital para que el Atlético se llevara la Europa League y terminara segundo en LaLiga; ahora podría ser el turno para que sea el protagonista en otra final más, algo que le abriría las puertas para aspirar al Balón de Oro, y también para poder alzar el más importante de todos los trofeos.