Evalúan avances, retrocesos y panorama para el 2022 de la minería peruana.

El Nodo Perú de la Red Iglesias y Minería realizó una evaluación de lo que consideran que fueron los avances y retrocesos presentados por la minería de nuestro país, así como también señalaron sus expectativas de lo que este sector podrá presentar en el presente año. Así lo hizo la entidad mencionada en su comunicado «Avances, retrocesos y expectativas para el 2022 sobre la minería en Perú».

«Lamentamos que en el último día del 2021 se haya promulgado la Ley N° 31388 promovida y aprobada por el Congreso de la República, que establece una nueva “prórroga de la vigencia del proceso de formalización minera integral”, consideró el Nodo Perú. «Esta decisión contribuye a la legitimidad de la impunidad con la que se realizan las operaciones de minería informal e ilegal», alertó en el asunto. Seguidamente sostuvo que el «Ministerio de Energía y Minas tiene una gran responsabilidad» en el tema.

En tanto, la aprobación y publicación del D.S N° 037-2021-MINAM, que “aprueba el Plan Especial Multisectorial (PEM) para la intervención integral a favor de la población expuesta a metales pesados, metaloides y otras sustancias químicas tóxicas, fue una de las medidas saludadas por el Nodo Perú. Consideró que «se trata de un gran avance logrado por la persistencia de la Plataforma Nacional de Afectados en Salud por Metales Tóxicos y otras sustancias químicas que representa a 13 regiones con afectadas y afectados».

De otro lado, el Nodo Perú expresó su desacuerdo ante el hecho que «el gremio empresarial minero haya emprendido una campaña pública con importante financiamiento para evitar que se otorguen facultades al Ejecutivo para legislar en materia tributaria sobre la actividad minera, en un momento de altos precios de los minerales que permitiría brindar mayores aportes».

Por otra parte, resaltaron el acuerdo alcanzado el 30 de diciembre del 2021 bajo el impulso de la Presidencia del Consejo de Ministros sobre el proyecto minero Las Bambas. El caso «lleva más de 10 años sin una solución efectiva que involucre a las comunidades que son afectadas a lo largo del llamado corredor minero. Esperamos que la PCM impulse políticas de prevención y atención temprana de conflictos para evitar su escalamiento, privilegiando el diálogo intercultural y los derechos colectivos de las comunidades afectadas».

Finalmente, el Nodo Perú invocó a las empresas a «ser conscientes sobre las implicancias políticas y sociales que trae consigo la crisis actual, especialmente en relación a los impactos ambientales que generan las industrias extractivas, asumiendo la debida diligencia y la responsabilidad social en sus operaciones».

Fuente: inforegión.pe