Estados Unidos reducirá emisiones de carbono hasta en un 52% para 2030

EE. UU. El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, anunció en la inauguración de una cumbre climática de la Casa Blanca, que, a fin de abordar la crisis climática, la nación que preside planea recortar las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 50% y 52% por debajo de cara al 2030. A la cita virtual asistieron otros 40 líderes mundiales.

Durante su discurso, Biden se refirió a la visión de una economía más verde en la que el cambio climático tome mayor importancia en diferentes sectores y con ello que se generen más puestos de trabajo.

“Ahí es hacia donde nos dirigimos como nación, y eso es lo que podemos hacer si tomamos medidas para construir una economía que no solo sea más próspera sino también más saludable, más justa y más limpia para todo el planeta (…) Estos pasos llevarán a la economía de Estados Unidos a cero emisiones netas a más tardar en 2050″, agregó el mandatario.

El presidente norteamericano hizo un llamado a los líderes mundiales que participaron en la cumbre, sobre todo, a los que representan a las economías más grandes del mundo, para que se tomen medidas que permitan frenar las emisiones.

“Ninguna nación puede resolver esta crisis por sí sola (…) Tenemos que dar un paso al frente”, agregó Biden.

La vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, también se refirió al clima extremo que ha padecido Estados Unidos en los últimos años y que incluyen incendios forestales en diferentes estados.

“Como comunidad global, es imperativo que actuemos juntos y rápidamente para enfrentar esta crisis y esto requerirá innovación y colaboración en todo el mundo”, precisó Harris.

Hay que tener en cuenta que el objetivo de reducir las emisiones es el resultado de varias consultas con agencias gubernamentales, además de conocer los estudios de científicos, representantes de la industria, gobernadores, alcaldes e investigadores ambientales. La medida tiene como compromiso abordar la crisis climática con otros países a fin de obtener soluciones globales.

Tras la participación del expresidente Barack Obama, por primera vez, en el acuerdo climático de París, en 2015, Estados Unidos acordó reducir las emisiones en un rango del 26 al 28 por ciento para el 2025, lo que marca un gran avance en la nueva reducción del 50 al 52 por ciento.

La idea de Biden es cimentar la credibilidad de Estados Unidos sobre el clima con lo que lograría una influencia significativa que convenza a otros países a tomar medidas similares, esto de cara a la cumbre climática en Glasgow a finales de este año.

Lo que se mantiene pendiente son los detalles de una hoja de ruta específica sobre cómo Estados Unidos logrará estos objetivos. Los funcionarios de Biden tampoco han dado detalles y solo han mencionado que existen múltiples vías para que Estados Unidos concrete su propuesta.

Para Biden, abordar la crisis climática logrará que las economías sean más resilientes y competitivas. “Cuando la gente habla sobre el clima, pienso en empleos (…) Dentro de nuestra respuesta climática se encuentra un motor extraordinario de creación de empleo y oportunidad económica listo para ser activado. Los países que tomen medidas decisivas ahora para crear las industrias del futuro serán los que cosechen los beneficios económicos del auge de la energía limpia que se avecina”, precisó Biden.

Respecto a la cumbre virtual, esta se enfoca en movilizar financiamiento del sector público y privado para lograr emisiones netas cero y “construir un futuro resiliente”, según explicaron funcionarios gubernamentales.

Estados Unidos planea crear nuevas oportunidades económicas a través de la inversión en innovación, que según la administración, es fundamental para crear tecnologías transformadoras que reduzcan las emisiones.

En la cumbre participaron el primer ministro canadiense, Justin Trudeau; el presidente ruso, Vladimir Putin, el presidente chino Xi Jinping; el presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico Boris Johnson.

Un detalle para tomar en cuenta es que la cumbre marca una clara desviación sobre cómo se abordó el clima durante los últimos cuatro años de mandato del expresidente Donald Trump, quien en repetidas ocasiones negó la realidad científica sobre la crisis climática, además de retroceder sistemáticamente las políticas ambientales.

Fuente: Actualidad ambiental