Las temperaturas superaban los 30 grados centígrados el pasado 4 de julio en Trussville, Alabama (Estados Unidos) cuando un perro que se encontraba expuesto al sol en el interior de un carro estacionado perdió la vida, después de pasar varias horas encerrado en el interior del vehículo. Ante la imposibilidad de rescatar al animal, los empleados del supermercado Walmart, frente al que estaba aparcado el coche, llamaron a la Policía. Fueron los agentes quienes sacaron al animal del interior del vehículo e intentaron salvarlo, pero fue imposible. Por el momento, se desconoce dónde se encontraba el dueño mientras el perro pasaba sus últimas horas en el interior del vehículo.