EsSalud advierte de trastornos de bipolaridad en la pandemia

Polos opuestos. Hablar de trastorno afectivo bipolar no es lo mismo que los altibajos que puede tener cualquier persona ante un estímulo repentino. Síntomas de depresión como la falta de energía y voluntad para los quehaceres diarios contrapuestos con el extremo maníaco de la conducta que implica euforia y pocas horas de sueño nos ponen frente a un posible caso de bipolaridad.

El doctor Jeff Huarcaya Victoria, médico psiquiatra del Hospital Almenara, explicó que el trastorno bipolar es un padecimiento mental que afecta principalmente el estado del ánimo conformado por dos polos, uno depresivo y otro maniaco.

“El polo depresivo consiste en la disminución del estado del ánimo, insomnio, falta de energía y voluntad para las tareas de la vida diaria. El polo maniaco revela un incremento exagerado de la energía, un estado de euforia. El paciente puede comenzar a tener un pensamiento acelerado, disminuirá sus ganas de dormir, haciéndolo por una o dos horas, pero seguirá teniendo energía y su discurso será acelerado”, detalló el especialista de EsSalud.

Huarcaya indicó que el diagnóstico de bipolaridad en medicina es complejo, ya que algunas personas pueden demorar de 8 a 10 años en confirmarlo. Esto ocurre justamente porque no se logra identificar adecuadamente las emociones, más aún cuando se trata de menores de edad.

El trastorno afectivo bipolar en niños y adolescentes supone una gran dificultad diagnóstica. Los padres pueden confundir las señales de bipolaridad con los exabruptos y cambios de conducta propios del desarrollo físico y emocional del menor.

Las causas

Si bien los estudios no han determinado con claridad cuál es el origen de este trastorno, hay teorías que explican que podría existir un gran componente genético. Asimismo, se atribuyen factores medio ambientales como la violencia que podría haber experimentado el paciente en sus primeros años de vida o incluso o vivir situaciones de mucho estrés.

Se ha determinado también que el consumo de sustancias psicoactivas como marihuana y cocaína, entre otras, pueden desencadenar la aparición de estos episodios de bipolaridad. Fuente: andina