España tritura a Alemania

Como diría el aparato de propaganda de Pedro Sánchez, salimos más fuertes. Fortísimos. El set que España endosó a Alemania en el último partido de la UEFA Nations League no sólo nos mete en la final a cuatro, sino que desata la euforia en torno a una selección con muy buenos jugadores, pero algo falta de carácter. Tremendo partido de Ferran Torres, que anotó tres goles. Morata y Rodrigo sellaron la goleada. Las lesiones de Canales y Sergio Ramos, la cruz para la selección de Luis Enrique, que rozó la perfección.

Luis Enrique le poseyó el espíritu de Zidane en la alineación. Se cargó medio equipo con respecto a los que jugaron en Suiza. Más allá del lesionado Busquets, también se caían del once Reguilón, Fabián, Mikel Merino y Oyarzabal. Pero vayamos por partes. Después de media vida debatiendo entre De Gea y Kepa, ahora resulta que el portero de España es Unai Simón. El chico tiene potencial, de eso no hay dudas, pero quizá esté todavía demasiado verde para ser parador nacional.

En defensa repetían Sergi Roberto, Pau Torres y Sergio Ramos (que no ha renovado, oiga) y entraba Gayá por la izquierda. En el medio, la ausencia del lesionado Busquets la cubría Rodrigo, flanqueado por Koke, que sale muy reforzado de este parón, y por Canales, uno de esas futbolistas que le entran por el ojo a Luis Enrique. Arriba se mantenían en el once Dani Olmo y Ferran Torres, otros dos niños bonitos del seleccionador, y entraba Morata al frente.

Al otro lado una Alemania de entreguerras, con jugadores de toda la vida como Neuer o Kroos, pero con muchos de la nueva generación: Gortezka, Sané, Gnabry o Werner. Pero, vamos, que Alemania es Alemania, una selección histórica, organizada, seria, fiable y eficaz, que para algo lo llevan en los genes.

Manda España

Pronto España mereció su primer gol. Lo tuvo su mejor rematador, Sergio Ramos, what else. Se pidió una falta en la frontal y la botó con mucho tino y no menos mala leche. La pelota botó delante del soberbio Neuer, que adivinó las malas intenciones de Ramos y despejó abajo con las dos manos. Buenas noticias para Luis Enrique, seguida de malas con la lesión muscular que sufrió después Canales. Entró Fabián en lugar del jugador bético, al que las lesiones han marcado tanto en su carrera como en su vida.

España molaba. Alta la presión, fluido el juego, abiertos los extremos. Jugaban bien (francamente bien) los de Luis Enrique, que obtuvieron el premio a su dominio en una jugada a balón parado. En un córner, igual que les marcó Puyol en la semifinal del Mundial de Sudáfrica. Era el minuto 17. Lo botó Fabián y lo cabeceó con precisión y acierto Morata en el segundo palo. Neuer se refugió bajo los palos y decidió no atacar la pelota. Error.

El gol desató (aún más) a una España en la que Ferran Torres empezó a deslumbrar. Tuvo su primera ocasión en el 19, asistió a Morata en el 24 para hacer el segundo, que fue mal anulado por el colegiado por un falso fuera de juego. De nuevo a la media hora fue protagonista el extremo del City, que se plantó mano a mano ante Neuer, pero el pie del portero alemán evitó el 2-0.

Que apenas tardaría un par de minutos en llegar en pleno acoso de España al área germana. El cabezazo de Dani Olmo se estrelló contra el larguero y el rechace le cayó a Ferran que, esta vez sí, voleó a la red y ni Neuer pudo evitarlo. El meneo de La Roja a Alemania estaba siendo de época.

Vendaval de La Roja

Seis minutos después cayó el tercero para España, que vino otra vez de un córner. De nuevo funcionó el laboratorio de Luis Enrique. Fabián la puso y esta vez fue Rodri el que cabeceó con poca oposición e hizo estéril la estirada de Neuer. Sonreía Luis Enrique, que celebraba cada gol como si lo hubiera marcado en el Bernabéu y de chilena. Se le torció de golpe el gesto al seleccionador cuando en el 41 Sergio Ramos se echó al suelo con la misma sensación que Canales: lesión muscular en la parte posterior del muslo. El capitán fue sustituido por Eric García. Con la mala noticia de la baja del capitán llegamos al descanso.

Siguió el fiestón de España en el segundo tiempo y en poco tiempo cayó el cuarto. Lo volvió a marcar Ferran Torres, a pase de su ex compañero Gayá, en su mejor partido como internacional. La selección de Luis Enrique aseguraba su pase a la final a cuatro de la cosa esta que se ha inventado la UEFA y se llama Nations League.

España era una apisonadora y Alemania una selección de mantequilla. En cualquier momento podrían caer el quinto, el sexto y el séptimo igual que a Sabina le dieron las diez y las once, las doce y la una… Luis Enrique rotó a los tres de arriba (Olmo, Morata y Ferran), que habían completado 70 minutos excelsos. Entraron Oyarzabal, Gerard Moreno y un Asensio que necesita espabilar para recuperar su sitio en esta selección.

Por cierto que un minuto antes a Ferran le dio tiempo a marcar su hat-trick al abrochar con un disparo rebosante de precisión y calidad una buena jugada de España. El partido estaba sentenciado, sentenciadísimo. Sólo quedaban los minutos de la basura para que la selección de Luis Enrique terminara de sellar una bella e histórica goleada ante una Alemania que está en plena reconstrucción. Lo hizo de la mejor manera posible: con un sexto gol, obra de Oyarzabal, que redondeó uno de esos partidos que se recordarán durante mucho tiempo.

Fuente: okdiario.pe