Enfermera UCI: “No somos de roca, a mí sí me ha tocado llorar”

Lo que más anhela la enfermera Leonor Morales Mendoza al final de la pandemia es abrazar a su madre de 86 años. A pesar de que vive en el segundo piso de su casa, desde que el COVID -19 llegó a Perú no ha podido tener ningún contacto con ella, ni en sus cumpleaños, ni en las fiestas navideñas. Un abrazo podría ser fatal. Esta es su historia.

Morales Mendoza es personal médico de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital nacional Alberto Sabogal Sologuren (Callao). Atiende a pacientes infectados con el virus desde el día cero.

Fuente: Trome