Encuestas muestran que próximo presidente no tendría bancada fuerte, afirman

El analista político, Luis Benavente, señaló que la última encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) ratifica una fragmentación en la intención de voto para el Congreso, lo que llevaría a una situación similar a la que se registró en las elecciones parlamentarias 2020 con partidos políticos que alcanzaron entre 5% y 10% de los sufragios.

“Eso va a significar una fragmentación que no es buena para la estabilidad política. No ha cambiado nada después del shock y la crisis de noviembre del año pasado (…) se mantiene el riesgo de la vacancia por incapacidad moral y los congresistas no han hecho nada por impedirlo”, dijo Benavente a la Agencia Andina.

El también director de Vox Populi mencionó que los resultados del estudio de IEP muestran que existen 10 organizaciones políticas, con Acción Popular a la cabeza (12.5%), con posibilidades de superar la valla electoral y tener una bancada parlamentaria.

Además de ello, 62% de los encuestados manifiesta votar por partidos políticos diferentes para presidente de la República y para el Congreso, es decir el voto cruzado. Al respecto, Benavente sostuvo que los electores han apostado en los últimos años por esta opción.

“En los últimos procesos electorales se ha ido incrementando el voto cruzado y disminuyendo el voto de arrastre, por el cual el candidato a la presidencia es la locomotora de la lista congresal. Eso no ocurre hoy”, refirió.

Benavente advirtió también que a cinco semanas de las elecciones un solo candidato supera el 10% de la intención de voto, lo cual es demasiado bajo comparado con anteriores procesos cuando por estas fechas el primer lugar tenía 30% o 35% de intención voto, mientras que el segundo lugar entre 20% y 25%.

“Eso demuestra que la valla está muy baja para pasar la segunda vuelta, si quitamos a los indecisos, nos quedamos con 12% de votos que también es poco”, subrayó.

De mantenerse esta tendencia, dijo Benavente, un candidato con 14% o 15% de intención de voto, seguido por otro con 11% o 12% podrían pasar a la segunda vuelta electoral, es decir que opciones sin mayor respaldo social llegarían a ser gobierno.