Decisión de Carolina Lizárraga genera fuego cruzado en el Partido Morado

La renuncia al CEN y al Comité Político del Partido Morado por parte de la congresista Carolina Lizárraga ha despertado diversas lecturas, tanto dentro de la organización misma como en la bancada.

Desde un lado, se sostiene que el interés de la exjueza sería electoral. Es decir, de acuerdo con esta lectura, Lizárraga anunció su alejamiento de estos organismos partidarios como parte de una estrategia destinada a promover una eventual candidatura presidencial.

Una dirigente del partido lo dijo de esta forma: “Lo que concluyo por el tenor de la carta que mandó es que huele a candidatura, algo de lo que se estaba hablando. Y está bien. Quizás ella sienta que le puede ganar a Julio (Guzmán) porque él está disminuido, pero eso no va a pasar. El trabajo de bases es fuerte y para que a uno lo acepten al inicio es duro”.

Sin embargo, personas cercanas a Lizárraga aseguraron “no verle ganas” de postular a la presidencia. En todo caso, dijeron que dentro de la organización política “existe un celo hacia ella”.

Todas las fuentes consultadas para este artículo coincidieron en que su relación con Julio Guzmán ya no es la misma de antes. Un punto de quiebre habría sido la posición que Lizárraga asumió frente al incidente en que el excandidato presidencial se vio envuelto, con un incendio de por medio.

“Lo han interpretado como una deslealtad”, dijo una persona que trabaja con Lizárraga.

“Y tampoco le perdonan que en el Congreso, (Lizárraga) haya votado diferente a la bancada en el tema de la ONP y de la AFP”, relató la misma fuente.

De hecho, un legislador consultado –que integra el grupo parlamentario del PM– indicó que, efectivamente, Lizárraga no parece ser alguien que busque generar consensos sino que, quizás haciendo notar su condición de exjueza, “apela mucho al voto singular”.

Es decir, prefiere muchas veces diferenciarse del resto de sus compañeros.

El asunto del WhatsApp
En toda esta historia no puede dejarse de mencionar lo del ya famoso mensaje de WhatsApp que involucra a una persona cercana a Lizárraga: su asesor Jaime Villanueva. Esta historia también es motivo de fricción en la interna de la agrupación.

La versión que circula es que el abogado Carlo Magno Salcedo (asesor del PM) hizo la captura de pantalla del mensaje con la fiscal Rocío Sánchez para demostrar el nivel de sus contactos, según fuentes del partido.

Con ese objetivo, compartió el mensaje en un grupo de WhatsApp, integrado por un reducido grupo de la cúpula del partido. Uno de los miembros de este grupo es precisamente Villanueva.

Según las fuentes, Villanueva tomó la imagen y la compartió con fiscales que conoció durante su paso por el Ministerio Público. ¿Quién lo filtró a la prensa? El mensaje llegó a un grupo de periodistas, entre el 31 de agosto y el 1 de setiembre, con un texto crítico a la labor de Rocío Sánchez. Los partidarios de Guzmán culpan a Villanueva. Él y Lizárraga lo niegan, y acusan a Salcedo.

En este contexto enrarecido es que llegó el anuncio de Lizárraga, que –la verdad sea dicha– nadie dentro del PM entiende muy bien. La única que puede explicar las razones de su alejamiento de los órganos directivos del partido es la propia interesada.

Un asesor con un intenso pasado en la Fiscalía
Jaime Villanueva trabajó en el Ministerio Público. Lo recuerdan como un profesional competente, aunque desleal. En enero del 2015, el ex fiscal de la Nación Pablo Sánchez lo llevó como secretario general de la Fiscalía de la Nación y luego pasó a ser el gerente general de la Escuela del Ministerio Público.

Tras la elección de Pedro Chávarry como fiscal de la Nación, Villanueva empezó a colaborar con él y le envió un mensaje a Cristina Romanó, secretaria de Cooperación Judicial Internacional (SCI) del Ministerio Público Federal del Brasil, pidiéndole una invitación para Chávarry. Eso provocó el reclamo de Romanó, por lo que Sánchez lo despidió.

Villanueva fue clave para que el fiscal superior Rafael Vela sea nombrado coordinador del Equipo Especial Lava Jato.