Coronavirus en Perú: ¿Se debe restituir el servicio de delivery en restaurantes? Expertos responden

El gobierno de Martín Vizcarra evaluará en estos días la posibilidad de restablecer los servicios de delivery de comida. Al menos, así lo afirmó la ministra de la Producción, Rocío Barrios, quien propondrá a la comisión que evaluará el retorno gradual de las actividades económicas que los restaurantes formales puedan operar vía delivery y recojo de alimentos en tienda, durante la emergencia por el coronavirus. 

En este contexto, EXPRESO conversó con dos especialistas de la Salud, el infectólogo Mariano Alarcón y el biólogo molecular y exjefe del Instituto Nacional de Salud (INS), Ernesto Bustamante. Ambos coincidieron en que, de llegarse a aprobar el funcionamiento de los restaurantes, las medidas de bioseguridad deberán ser extremas. Sin embargo, se preguntan, ¿quién garantizará el cumplimiento de un protocolo de sanidad?

La principal inquietud de Alarcón, médico infectólogo del hospital de EsSalud de Pucallpa, es que los objetos o alimentos a repartirse vía delivery pueden ser fomites -en medicina, este concepto refiere a objetos inanimados que pueden ser el vehículo de un patógeno-, por lo que ni el uso de guantes garantiza que el virus no pueda ingresar a un hogar a través de los repartos a domicilio.

“Los alimentos y demás cosas se comportan como fomites, cualquier objeto inanimado que puede ser reservorio inactivo del virus, por ejemplo, las bolsas de plástico, guantes, vehículos de transporte y alimentos. El virus no entra en el ADN de estos fomites, pero pueden ser reservorio no solo de coronavirus, sino salmolenosis o cualquier tipo de bacterias que a veces generan diarrea. Por eso, tiene que ser todo bajo estrictas medidas de bioseguridad pues el repartidor puede estar entregando fomites, incluso si utiliza guantes”, señaló el médico.

Cabe mencionar que, a criterio del doctor Alarcón, en la circunstancia que atraviesa el país no debería permitirse la apertura de ningún tipo de negocio que implique el contacto directo.

A este punto de vista se suma Bustamante; sin embargo, se enfocó principalmente en que el personal que se dedica al servicio de reparto a domicilio, habitualmente incumple una serie de medidas sanitarias que antes eran tolerables, tales como aglomerarse en un punto de la vía pública, no lavarse las manos sino hasta el final de la jornada laboral y estar expuestos de forma permanente en un sitio que no cumple con medidas sanitarias indispensables.

“Se pueden establecer muchas condiciones de bioseguridad y el problema es que se vayan a cumplir. Yo recuerdo que el común de los repartidores tienen como hábito aglomerarse en esquinas a charlar durante el tiempo en que no tienen clientes. Si esa práctica se va a interrumpir, viene la siguiente interrogante: ¿dónde ponemos a 10, 20 o 30 motociclistas que no pueden aglomerarse en un sitio? Tendrían que estar repartidos en toda una cuadra, separados cada uno por una cantidad determinada de metros”, señaló el experto en salud pública.

El mismo cuestionamiento tuvo Alarcón: “El problema es el distanciamiento social, ¿quién te asegura que con un metro de distancia va a ser suficiente?”.

Los especialistas sostuvieron que se tiene que trabajar en un protocolo y que el Gobierno de Vizcarra tendría que realizar una supervisión estricta, pues en pleno crecimiento de casos de contagios por coronavirus, el servicio de reparto a domicilio podría significar un conducto para que el virus siga propagándose.