Corea del Norte: alto funcionario militar fue fusilado por cuestionar orden de Kim Jong-un

El último 18 de julio un funcionario norcoreano —el mayor general a cargo de la sede de logística del campo de entrenamiento 815— fue ejecutado por calificar de “poco realista” la orden especial de Kim Jong-un para combatir la grave crisis de hambruna que vive el país.

El líder supremo de Corea del Norte, Kim Jong-un, decretó un mandato para la distribución pública del arroz almacenado en los depósitos militares, esto ante la mayor crisis económica que vive el país por el impacto del COVID-19, los desastres naturales y las penalidades internacionales que ha sufrido la nación asiática.

Según informó el Daily NK, el general fue sometido a un consejo de guerra donde se decidió su sentencia de muerte. Asimismo, las autoridades dieron a conocer el hecho el 22 de julio al mandar una misiva a los oficiales militares con rango de jefe de departamento y superior donde les notificaron sobre los ejemplos recientes de “sentencias severas” que estarían aplicando.

De igual forma, el comunicado narraba los hechos que llevaron a la fatídica decisión y convirtieron al oficial en un “sectario” ante la opinión de las autoridades: el comandante se quejó “de manera indiscreta” de que “los graneros militares enfrentan problemas más serios que el problema (de escasez) de alimentos que enfrenta la gente”.

En esa línea, según la fuente oficial, este acto tiene como objetivo enviar la señal de que “aquellos que desafíen abiertamente la política del partido no recibirán perdón, independientemente de quiénes sean”.

Al respecto, según el medio especializado, Kim estaría intentando desviar la atención por su pérdida de prestigio al decretar la orden especial de implementar “tres meses de provisiones de alimentos” sin tener la certeza del estado de las reservas de los suministros militares. Asimismo, se han reportado informes de purgas y de un “baño de sangre” con el pretexto de “sacar el veneno ideológico del sectarismo militar”.