Conoce qué son las turberas, su importancia y por qué son aliadas ante el cambio climático.

Las turberas son un tipo de humedal natural en el que se acumulan capas de material orgánico, conocido como turba, en estado de semi descomposición. Estos ecosistemas constituyen depósitos que contienen más carbono en menos espacio dentro de las zonas terrestres, llegando a cubrir el 3 % de la superficie del planeta.


Por ello se les considera como uno de los principales aliados frente al cambio climático, pues almacenan más carbono que toda la biomasa de los bosques de nuestro planeta.

Así lo destacó el ministro del Ambiente, Rubén Ramírez, durante la Vigésimo Sexta Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático (COP26), que se desarrolla en Escocía y reúne a más de 120 líderes y 30,000 delegados procedentes de todo el mundo.


Durante su participación en el Pabellón de Turberas, el titular del Ambiente resaltó el rol clave que cumplen estos territorios en la respuesta peruana frente al cambio climático, pues, debido a su función natural en la fijación y almacenamiento de carbono, contribuyen con el objetivo del Acuerdo de París de mantener el calentamiento global por debajo de los 2 °C.

El titular del Minam advirtió, asimismo, que las turberas son consideradas como altamente frágiles, cuya degradación significa pérdidas irreparables y emisiones de gases de efecto invernadero, responsables del cambio climático. 
Añadió que nuestro país cuenta con ese tipo de ecosistemas en diversas regiones del territorio nacional, siendo las más extensas aquellas que se encuentran en nuestra Amazonía, “que brindan bienes y servicios ecosistémicos relevantes, como la regulación hídrica; que beneficia sobre todo a los pueblos indígenas y las comunidades locales”.

Subrayó que nuestro país ha asumido el compromiso de conservarlos en el marco de la Convención Ramsar sobre humedales. Por ello, el Ministerio del Ambiente (Minam) está implementado diferentes medidas para mantener el carbono encerrado en estos territorios, aseveró.
El Perú cuenta con una extensión muy amplia de turberas que bordea los 50,000 kilómetros cuadrados, representando alrededor del 50 % del carbono que tenemos almacenado en la biomasa forestal del Perú. 

Fuente: andina.pe