Breña: denuncian abuso de fiscalizadores durante operativo contra comercio ambulatorio

Una mujer de 20 años, dedicada a la venta de comida rápida en Breña, denuncia abuso de autoridad por parte de los fiscalizadores del distrito. El hecho ocurrió la noche del último sábado, en el cruce de las calles Juan Pablo Fernandini con General Orbegoso.

Según denuncia Amelis Martínez —ciudadana de nacionalidad venezolana— , se encontraba trabajando junto a su hermana, cuando vieron acercarse a un grupo de serenos y fiscalizadores del distrito, quienes, tras intercambiar algunas palabras con la víctima, terminaron por arrojar su mercadería y material de trabajo al piso, pese a que se les enseñó que contaban con un permiso vigente del municipio para trabajar.

“Nos pidieron el permiso y nosotros lo entregamos, uno de los chicos lo lee y llama por teléfono, conversa con alguien, se escucha que dice “sí, tienen permiso”; pero, pese a ello, otro fiscalizador venezolano dice “no importa, ustedes procedan”, es cuando tiraron todo al piso. Los vecinos salieron a defendernos. Al final dijeron que el permiso no vale porque ya cambiaron de gerente (de seguridad)”, cuenta Martínez.

La joven emprendedora señala que si bien los trabajadores del municipio no se llevaron su herramienta de trabajo, sí la arrojaron al piso junto a la mercadería, lo que le generó una pérdida de más de 600 soles.

“Nuestros implementos de trabajo lo botaron al piso, me dañaron mis implementos, ¿con qué trabajo ahora si todo lo han dañado? Yo vengo trabajando en esto ya varias meses junto a mi hermana”, agrega con indignación.

En otro momento, Martínez señaló que se acercó al municipio para reclamar por el actuar de los trabajadores de fiscalización, pero la mandaron a la base de Serenazgo, donde confirmaron que efectivamente su permiso está en orden y es vigente, y que puede continuar trabajando hasta el 31 de diciembre de este año.

Pide que respondan por daños ocasionados

La joven pide al municipio dos cosas: que respondan por la mercancía dañada y por las pérdidas, y que la dejen trabajar. “Tengo mi permiso, por favor, todo me lo han malogrado, son más de 600 soles en pérdidas, nosotras trabajamos del día a día, tengo temor, pero también tengo deudas, no puedo dejar de trabajar”, finaliza. El popular