Así armaron el golpe: “Si no vacamos a Vizcarra, nos jodemos todos”

Cita en secreto. Temeroso ante la posibilidad de no alcanzar los votos, después de la intervención del expresidente Martín Vizcarra, sostuvo un encuentro con los voceros de las bancadas para asegurarse el número que necesitaba a cambio de promesas, como aprobación de proyectos de obras públicas y cargos en entidades con capacidad de gasto.

Concluida la intervención de Martín Vizcarra en su propia defensa, Manuel Merino y los suyos no estaban seguros de haber alcanzado los 87 votos necesarios para la vacancia. “A pesar de que el reglamento del Congreso indica que una vez terminada la participación del jefe del Estado se procede al debate, Merino convocó a un cuarto intermedio.

No fue una reunión de portavoces sino de voceros de las bancadas”, relató una fuente de la Mesa Directiva. Estuvieron José Luna Morales, de Podemos; Diethel Columbus, de Fuerza Popular; José Vega Antonio, de Unión por el Perú; Guillermo Aliaga, de Somos Perú; y Luis Valdez, de Alianza para el Progreso (APP).

“Tenemos que asegurar los votos”, instó Merino a los presentes: “Ya no podemos retroceder”. En ese encuentro se acordó qué hacer para alcanzar los votos requeridos para que procediera la vacancia. Se produjo lo que luego se conocería como “la repartija”.

En Palacio de Gobierno tampoco existía certeza si los conspiradores lograrían acopiar los votos para destituir a Vizcarra. Pero el clima que se vivió ese lunes fue de temor. Cundió la ansiedad cuando en el entorno presidencial llegó el rumor de que el congresista Edgar Alarcón había conseguido copias de videos de la puerta de ingreso de la constructora ICCGSA, supuestamente en el momento en que ingresaban Martín Vizcarra y el exministro José Manuel Hernández.

Luego se enteraron de que se publicarían los mensajes de WhatsApp de Hernández a Vizcarra, que estaban en manos del fiscal del Equipo Especial Germán Juárez. En efecto, así fue. Los chats divulgados el domingo, pocas horas antes de la votación, influyeron en la decisión del lunes. Pero no fue lo único.

Miedo y certeza

“Si algo contribuyó al aumento del número de votos a favor de la vacancia fue la referencia que hizo Vizcarra de los 68 congresistas con investigaciones fiscales en curso, entre ellos los que estaban reunidos con Manuel Merino. Entonces, José Luna Morales metió miedo.

Dijo que el objetivo del gobierno de Vizcarra era meter presos a todos. Que eso haría si no era vacado”, relató una fuente que estuvo presente en el despacho de Merino durante el cuarto intermedio.

José Luna Morales arguyó que el operativo para la detención de su padre, el líder de Podemos, José Luna Gálvez, que ocurrió el sábado 7 de noviembre, era la prueba de un supuesto complot contra el Congreso en el que participaban Martín Vizcarra; la fiscal de la Nación, Zoraida Ávalos; y la fiscal anticorrupción Sandra Castro. “Vizcarra y Castro viven en el mismo edificio, y tienen reuniones secretas con la fiscal de la Nación en el departamento de Vizcarra.

Ahí decidieron la filtración de las investigaciones fiscales contra los congresistas y la orden de detención de mi padre”, señaló José Luna Morales, de acuerdo con fuentes de La República que participaron del encuentro en el despacho de Manuel Merino, antes del debate y de la votación. “Si no vacamos a Vizcarra, van a ordenar la detención preliminar contra todos los congresistas investigados”, afirmó Luna.

Este diario llamó a los números telefónicos de José Luna Morales y de su abogado Luis Alfonso Morey y no recibió respuesta. Morey es abogado del Estudio Flores-Araoz, pero ha solicitado licencia para ejercer la defensa de José Luna padre e hijo. El dueño del estudio es el primer ministro Ántero Flores-Aráoz.

“Si no vacamos a Martín Vizcarra, nos jodemos todos”, dijo Luna, según dos testigos.

Todos estuvieron de acuerdo en la existencia de un “complot” de Vizcarra cuyas características dibujó José Luna Morales. Entonces Merino adelantó que el gabinete del nuevo gobierno sería de ancha base, en el que estarían representados los partidos de los que estaban presentes en su despacho.

Además de prometer ministerios, Merino garantizó la designación de jefes de los organismos públicos con capacidad de gasto a cargo de millonarias obras públicas y la inclusión en el presupuesto de proyectos de infraestructura, especialmente en el interior del país.

“Hay 580 proyectos por más de 5 mil millones de soles que los congresistas quieren sacar al caballazo en la Ley de Presupuesto. La gran mayoría de los proyectos no cumplen con los estándares, pero presionaban para que fueran tomados en cuenta. Para ellos son importantes los proyectos para ganar votos”, señaló un exministro a este periódico.

Las fuentes de este diario que estuvieron en el lugar afirmaron que Columbus consultaba permanentemente por WhatsApp con Keiko Fujimori, quien desde el 7 de noviembre no se pronuncia sobre la vacancia de Martín Vizcarra. Su cuenta de Twitter que es muy activa no menciona nada sobre la destitución de Vizcarra, ni de las protestas en contra del gabinete del premier Ántero Flores-Aráoz.

“Durante la reunión con Merino, Columbus se mensajeaba con Keiko Fujimori. Es más, en determinado momento, Columbus le dijo a Merino: ‘La amiga quiere hablar contigo’”.

Contacto naranja

Sin embargo, Columbus negó el episodio. “No es verdad. No lo voy a matizar. Quien lo ha dicho está mintiendo. Nuestro voto por la vacancia fue por convicción porque consideramos que la presencia de Vizcarra en la presidencia afectaba la gobernabilidad del país.

La gente puede especular lo que quiera, pero yo estoy diciendo que no es verdad”, respondió el legislador.

En el caso de Somos Perú, se comprobó la existencia de presiones para votar por la vacancia. Los congresistas Grimaldo Vásquez, Betto Barrionuevo, Felícita Tocto y Mariano Yupanqui fueron apartados precisamente por haber cedido y apoyado la destitución de Vizcarra. La drástica medida se tomó luego de que el precandidato a la presidencia Daniel Salaverry advirtió a la dirigencia que si no salían los mencionados legisladores, él se retiraba.

“No podíamos permitir que quienes vendieron su voto de ‘conciencia’ por un plato de lentejas siguieran representando a Somos Perú en el Congreso. En el partido fuimos muy claros respecto a nuestra posición en contra de la vacancia presidencial”, declaró Daniel Salaverry.

Algo similar ocurrió en Acción Popular. El congresista Hans Troyes denunció sin tapujos las amenazas del coordinador parlamentario acciopopulista, Ricardo Burga, brazo derecho de Manuel Merino, para que todos estuvieran a favor de la salida de Vizcarra.

“Fue en una reunión de la bancada en la que el coordinador Ricardo Burga dijo que debíamos votar por el sí por la vacancia. Y mencionó que si no lo hacíamos, no firmaría (nuestros) proyectos de ley. Que nos iba a desconocer. Yo tengo 13 proyectos en camino. (…) Lamentablemente, los intereses personales y no los partidarios pesaron más”, señaló Troyes.

El precandidato presidencial y excongresista de Acción Popular Yohnny Lescano confirmó la presiones para votar por la vacancia. “Sé que los han estado presionando, diciéndoles que los van a sacar de las comisiones, o que no van a firmar sus proyectos. Es totalmente cierto que eso se hace en el Congreso y saben con quién lo hacen”, afirmó.

De acuerdo con algunas fuentes, durante el intermedio que se convocó luego de la exposición de Vizcarra, Manuel Merino y el vocero de UPP, José Vega Antonio, almorzaron en el sótano de la presidencia del Congreso. No sorprendería si no fuera porque Vega presentó la moción de vacancia.

No obstante las graves acusaciones por corrupción contra el excontralor y congresista Edgar Alarcón, José Vega impulsó su designación como presidente de la Comisión de Fiscalización, para forzar la vacancia. La vacancia es para Vega un mecanismo para lograr la excarcelación del condenado por homicidio Antauro Humala. Un sector de los congresistas de UPP estaban en desacuerdo.

“Yo y el congresista Posemoscrowte Chagua, como etnocaceristas, sacamos un pronunciamiento contra la elección de Edgar Alarcón como presidente de la Comisión de Fiscalización. Sin embargo, Antauro Humala lo defendió como su gran amigo, como su hermano y nos tildó a nosotros de traidores. Nosotros no somos traidores porque mantenemos nuestras convicciones.

Siempre hemos expresado nuestro desacuerdo por la elección de ese personaje, Edgar Alarcón, cuestionado y procesado por actos de corrupción”, señaló el congresista Roberto Chavarría.

De manera que detrás del propósito de José Vega de vacar a Vizcarra está la intención de conseguir la liberación de Antauro Humala. De hecho, después de que la fujimorista Yeni Vilcatoma visitó a Humala en el penal de Ancón II, el propio recluso publicó un comunicado en el que señaló que la excongresista lo asesoró para presentar un recurso de revisión de su sentencia y que los servicios los pagó José Vega.

“En cuanto a los emolumentos por su trabajo profesional (de Yeni Vilcatoma), estos son reconocidos por mi persona y pagados por el compatriota José Vega Antonio, con quien ya se efectuó la coordinación respectiva”, señaló Antauro Humala.

Conforme se conocen las circunstancias de la vacancia de Vizcarra, surgen las discrepancias internas, como en Acción Popular, cuyo presidente, Mesías Guevara, ha dicho: “Señor Manuel Merino, ponga fin a su aventura. Acción Popular no lo respalda. Ha manchado la lampa”.

Fuente: La República