Alejandro Toledo violó el arresto domiciliario en EEUU cuatro veces y podría volver a prisión

El expresidente peruano Alejandro Toledo ha violado hasta cuatro veces el arresto domiciliario que cumple en EEUU a la espera de que se resuelva el proceso de extradición al Perú que afronta por delitos de corrupción.

Así lo revela un reporte de los servicios penitenciarios de California, que detectó las cuatro salidas a través de un sistema de vigilancia con GPS y la primera de las cuales fue el 15 de abril.

Según las autoridades estadounidenses, el comportamiento de Toledo constituye una violación de las condiciones bajo las que el exmandatario salió de prisión bajo fianza el pasado 20 de marzo, al alegar riego de contraer coronavirus.

El juez que lleva el caso del expresidente peruano, Thomas S. Hixson, le advirtió al  si se repite algo similar, ordenará que vuelva a la cárcel. “Esto no es un juego, estas condiciones son importantes”, dijo el magistrado, según reportó la agencia Efe, en una audiencia llevada a cabo vía telefónica.  

Toledo Manrique reconoció implícitamente los hechos y prometió al magistrado que no lo volverá a hacer.

Ninguna de las salidas del exmandatario habría superado la hora, según Efe, que detalla sin embargo que estas fueron en aumento, tanto en duración como en distancia viajada

Por ello,  la fiscal Elise Lapunzina alertó que “parece que está probando cuán lejos puede llegar y por cuánto tiempo”.  La magistrada también cuestionó la labor de Eliane Karp, que no estaría cumpliendo con su función que le asignó el juez de custodiar el arresto domiciliario de su esposo. 

Lapunzina solicitó que se eleve la cuantía de la fianza de Toledo y que, además, se informe de estas violaciones a los amigos del ex jefe del Estado que contribuyeron a abonarla. La fiscal también solicitó al juez que obligue al expresidente a informar al Gobierno de EEUU de su nuevo lugar de residencia, ya que cambió de vivienda desde que salió de la cárcel.

El juez Hixson rechazó la petición y aseguró que basta con que los servicios penitenciarios tengan esa información.

La defensa de Toledo alegó que el cambio de dirección se produjo porque el FBI contactó con el propietario de la casa en que residía anteriormente para “acosarlo”, versión que la fiscalía rechazó, aunque reconoció llamadas policiales para recabar información.

Tras casi nueve meses en prisión desde su arresto en julio del año pasado, Toledo pudo regresar a casa en marzo porque su abogado alegó que, por su edad y estado de salud, el expresidente corría serio riesgo en prisión de contraer el coronavirus.

California está bajo orden de confinamiento por la pandemia, por lo que las salidas de Toledo también podrían haber violado este decreto, sobre todo porque si, como parece, fue a casas de vecinos y no respetó por tanto el distanciamiento social.

Fuente: La Mula