Salud mental: ¿Cómo identificar si mi hijo padece depresión infantil?

La salud mental en nuestro país es aún un estigma muy grande dentro de las familias peruanas, sobre todo si involucra a los más pequeños de la casa. Usualmente se cree que los niños adolescentes gozan de un buen estado anímico relacionado directamente a su juventud, falta de preocupación por ‘temas de adultos’ y las pocas responsabilidades de las que tienen que encargarse.

Pese a ello, la depresión infantil es una condición cada vez más frecuente que debe ser tratada como cualquier otro trastorno.

Es por ello que La República se comunicó con la licenciada Stefany Carrión Gonzales, psicoterapeuta racional emotiva por el Albert Ellis Institute of New York; especialista en niños, quién nos brindó mayor información para que los padres sepan como reconocer un caso de depresión infantil en sus hijos.

¿Qué es la depresión infantil?

Stefany Carrión define la depresión infantil como parte de un trastorno del humor en niños y adolescentes. “Aunque no sea un tema del que se habla mucho, la Organización Mundial de la Salud estima que un 3 % de la población infantil sufre depresión. Y puede ser que 1 de cada 20 niños o adolescentes presente un trastorno o un cuadro de depresión infantil”, agregó al respecto.

Según explica, cuando existe un primer y único “encuentro con la depresión”, se le denomina episodio depresivo. Por otro lado, si la situación se repite ya es considerada como un trastorno depresivo. Niños y adolescentes hasta los 17 años de edad se encuentran incluidos en el espectro de esta condición, pasada esa edad, se trata de un caso de depresión per se.

La depresión infantil puede superarse, su condición de trastorno la hace tratable. Un tratamiento adecuado, que involucre a toda la red de soporte del paciente -es decir: padres, familiares y entorno escolar del niño o adolescente-, influirá en una recuperación adecuada.

“Los niños también pasan por problemas emocionales (…) Así como a nosotros nos puede afectar algún tema, alguna situación, el niño también está siendo afectado. La diferencia es que no siempre lo dice”, comentó la especialista, invitando a los padres a estar atentos a la salud mental de los niños y adolescentes, y a no subestimar sus emociones.

Señales de alerta ante un caso de depresión infantil

Debido a que muchas veces los menores no saben cómo expresar lo que sienten, es importante que los padres apoderados estén atentos a las señales que podrían sugerir un cuadro de depresión infantil. Es ese sentido, Stefany Carrión revela algunos de los aspectos más relevantes a tener en cuenta:

– La depresión infantil no se presenta de la misma manera que en los adultos. Los niños y adolescentes pueden seguir jugando o de ‘buen ánimo’, y aún así atravesar un proceso de depresión.

– Tener en cuenta cambios bruscos en el estado de ánimo. Sobre todo si existe uno muy notable en un niño o adolescente que solía ser extrovertido, y ahora es tímido.

– Un bajo rendimiento escolar es también una señal de alerta, sobre todo si el menor no presentaba inconvenientes similares en el pasado.

– Periodos de irritabilidad, llantos o ‘pataletas’ numerosas.

– Tener en cuenta también los cambios en los ciclos de sueño, en donde el niño o adolescente desea dormir más o se despierta constantemente durante la noche. Muchas veces se le ve más agotado de lo normal.

Depresión infantil: ¿Qué causas podrían originarla?

La psicoterapeuta especialista en niños expresó que, si bien no es un factor determinante, “puede existir una predisposición biológica”. Es decir, se podría decir que si un niño adolescente tiene familiares con algún trastorno del humor, existe la posibilidad de que desarrolle una depresión infantil. Sin embargo, resaltó la importancia del entorno del paciente, por lo que enumeró una serie de factores influyentes:

– Si un niño vive en un entorno invalidante: Es decir, en un ambiente en el que no se validan las emociones del menor, en donde interpreta que no está siendo atendido por parte de sus padres apoderados.

– Si un niño vive en un entorno de abuso: Se trata de un ambiente en el que el menor es víctima de abuso, de diferentes tipos, por parte de terceros.

– Si un niño atraviesa un caso de bullying: En esta ocación, se trata de una situación en la que el menor es víctima de abuso por parte de compañeros de escuela.

“Si yo tengo una predisposición biológica, sumado a un entorno invalidante, un entorno complicado o una situación importante, un cambio brusco en mi vida como una separación de padres un poco conflictiva, puede generar que se desencadene una depresión infantil”, agregó al respecto.

Recomendaciones a los padres

La psicoterapeuta especialista en niños resaltó la importancia de que los padres apoderados mantengan una comunicación horizontal y segura con niños adolescentes, en la que sientan que pueden hablar libremente con los adultos sin ser juzgados. Además, aconseja manejar un lenguaje emocional destinado a que comuniquen correctamente sus emociones.

El énfasis en el juego es también un aspecto de consideración, pues “esta es la manera en la que los niños proyectan, a través del juego, sus emociones”. Ante la duda o el reconocimiento de señales que puedan sugerir un cuadro de depresión infantil, es mejor recurrir inmediatamente a una consulta.

Finalmente, realizó un llamado a los padres de estar atentos a sus hijos, sobre todo en tiempos de pandemia. Ya que considera relevante que exista tiempo de calidad con los menores, en pro de la creación de un vínculo que podría generar una gran diferencia en las emociones del niño.